Dormir bien es vital para la salud, pero cuando el sueño se resiste, muchas personas recurren a la melatonina. Este suplemento, considerado inofensivo y natural, se ha convertido en el más usado para conciliar el sueño. Sin embargo, la ciencia acaba de revelar un posible riesgo inesperado.
Un nuevo estudio sugiere que el uso prolongado de melatonina podría estar vinculado con un aumento en los casos de insuficiencia cardíaca. El hallazgo, presentado por la American Heart Association, encendió una alerta médica y abrió un debate sobre el verdadero impacto de los suplementos para dormir en la salud del corazón.
Este descubrimiento invita a reflexionar: ¿realmente entendemos lo que ingerimos cuando buscamos dormir mejor? La respuesta, según los investigadores, requiere prudencia, seguimiento médico y una revisión más profunda de los efectos a largo plazo de la melatonina.
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El estudio que encendió la alerta científica
El trabajo, presentado en la conferencia Scientific Sessions 2025 de la American Heart Association, analizó los registros de más de 130,000 adultos diagnosticados con insomnio. Los investigadores compararon a quienes tomaron melatonina durante al menos un año con personas que nunca la usaron.
Durante un seguimiento de cinco años, los resultados fueron claros: el grupo que consumió melatonina a largo plazo presentó un riesgo significativamente mayor de desarrollar insuficiencia cardíaca. También se observaron más hospitalizaciones por esta causa y una tasa de mortalidad general más alta.
Los autores aclaran que el estudio no demuestra causalidad, pero sí una fuerte asociación. Por ello, recomiendan cautela y un uso responsable, especialmente en personas con antecedentes o factores de riesgo cardiovascular. El mensaje es simple: más no siempre es mejor.
Qué podría explicar esta relación
La melatonina es una hormona natural que regula el ritmo circadiano, el reloj biológico que controla los ciclos de sueño y vigilia. Pero su acción también influye en el sistema cardiovascular, especialmente en la presión arterial y la función del sistema nervioso autónomo.
Un uso prolongado podría alterar estos mecanismos en personas vulnerables. Si bien pequeñas dosis son útiles para trastornos del sueño a corto plazo, mantener su consumo durante años podría generar adaptaciones fisiológicas que afecten la salud del corazón.
Además, muchos suplementos de melatonina disponibles comercialmente presentan variaciones en su contenido real. Algunos estudios han detectado diferencias de hasta un 400% entre lo que figura en la etiqueta y lo que contiene el producto, generando dosis impredecibles que pueden alterar el equilibrio hormonal.
El insomnio también influye en el corazón
Es importante recordar que el insomnio no es un problema menor. Dormir mal aumenta la actividad del sistema nervioso simpático, eleva los niveles de cortisol y favorece la inflamación crónica, todos ellos factores que dañan gradualmente el corazón.
Por eso, los investigadores advierten que el riesgo observado podría deberse tanto al uso prolongado de melatonina como al impacto fisiológico del insomnio en sí. Aun así, los resultados sugieren que ambos factores podrían potenciarse mutuamente, aumentando el riesgo de insuficiencia cardíaca.
El mensaje central es de equilibrio. Tratar el insomnio es importante, pero la solución debe ser personalizada y supervisada. Ningún suplemento debería reemplazar una evaluación médica completa ni las estrategias terapéuticas con evidencia clínica comprobada.
Qué hacer si tomas melatonina regularmente
Si usas melatonina desde hace meses, lo primero es hablar con tu médico. Revisa la dosis, la frecuencia y el motivo por el que la consumes. La supervisión profesional es clave para reducir riesgos y encontrar alternativas seguras para dormir mejor.
Existen tratamientos no farmacológicos, como la terapia cognitivo-conductual para el insomnio (TCC-I), que ha demostrado ser altamente efectiva y sin efectos secundarios. También ayudan los hábitos de higiene del sueño, como mantener horarios regulares y limitar el uso de pantallas antes de dormir.
Si decides continuar con el suplemento, evita aumentar la dosis por cuenta propia. Observa signos de alerta como fatiga intensa, dificultad para respirar, hinchazón en piernas o palpitaciones. Estos síntomas pueden indicar alteraciones cardíacas y requieren atención médica inmediata.
Lo que la ciencia necesita aclarar aún
Aunque el estudio ofrece evidencia sólida, sus autores reconocen limitaciones. Se basa en registros médicos y no mide directamente la dosis ni la pureza de los suplementos utilizados, lo que deja espacio para la variabilidad individual.
Por eso, los científicos piden ensayos clínicos controlados que evalúen los efectos cardiovasculares de la melatonina a largo plazo con dosis estandarizadas. Solo así se podrá determinar si la relación observada es causal o refleja otros factores subyacentes.
Mientras tanto, el consenso es claro: el uso prolongado e indiscriminado de melatonina no debe considerarse inocuo. La precaución y la supervisión médica son la mejor forma de proteger tanto el sueño como el corazón.
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Una lección para todos los que buscan dormir mejor
Dormir bien es una necesidad, no un lujo. Pero alcanzar ese descanso no debería poner en riesgo el corazón. Los expertos insisten en que los suplementos deben ser temporales y acompañarse de cambios de estilo de vida sostenibles.
El estudio recuerda que incluso los productos naturales pueden tener efectos inesperados cuando se usan sin control. Por eso, la mejor receta sigue siendo la misma: descanso consciente, salud preventiva y decisiones informadas.
La melatonina puede ser útil, pero no es una solución permanente. Y la ciencia, una vez más, nos invita a mirar más allá de lo que promete un frasco: cuidar el sueño sin descuidar la vida.
