El grupo sanguíneo se conoce principalmente por su importancia en las transfusiones. Sin embargo, también se investiga cómo se relaciona con distintas enfermedades a lo largo de la vida.
Una revisión publicada en BMC Medicine en 2024 encontró que las personas con grupo sanguíneo B tenían mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.
Los autores reunieron 51 revisiones científicas y examinaron 270 posibles vínculos entre tipos de sangre y enfermedades, entre ellas cáncer, infecciones y problemas cardiovasculares.
Qué observaron en las personas del grupo B
El análisis sobre diabetes reunió datos de 6870 casos y comparó a personas del grupo B con quienes pertenecían a los demás grupos sanguíneos.
Al combinar los resultados, los investigadores encontraron una asociación que se repetía entre los estudios, aunque todavía no podían explicar qué había detrás de ella.
El artículo también recoge un seguimiento realizado en Francia, donde más de 82 mil mujeres fueron observadas durante 18 años para estudiar la aparición de diabetes.
Durante ese tiempo, 3553 recibieron un diagnóstico de diabetes tipo 2. Las mujeres del grupo B presentaron mayor riesgo que las del grupo O.
La diferencia persistió después de considerar otros factores que podían influir en el resultado. Sin embargo, ese seguimiento no incluyó hombres, algo que deberá explorarse.
La inflamación podría ayudar a explicar el vínculo
Para comprender esta relación, los autores revisaron investigaciones sobre procesos biológicos vinculados con los grupos sanguíneos. Una posible explicación se encuentra en ciertas proteínas de la sangre.
Trabajos anteriores habían relacionado el sistema ABO con diferencias en los niveles de proteínas que participan en la inflamación y también se vinculan con la diabetes.
Otra posibilidad involucra a la microbiota intestinal. Algunos estudios sugieren que su composición podría estar relacionada con los factores genéticos que determinan el grupo sanguíneo.
La microbiota participa en el metabolismo de la glucosa, el aprovechamiento de la energía y la inflamación, procesos que podrían contribuir a explicar las diferencias observadas.
Estas explicaciones siguen en estudio. La revisión no comprobó que las proteínas mencionadas o los cambios en la microbiota fueran responsables del mayor riesgo observado.
Lo que el grupo sanguíneo permite conocer
Encontrar una relación con el riesgo de diabetes tipo 2 no significa que las personas del grupo B necesariamente vayan a desarrollar la enfermedad.
Tampoco demuestra que ese tipo de sangre la cause. Los investigadores analizaron datos de personas con distintos grupos sanguíneos, sin intervenir sobre su salud.
Además, las comparaciones cambiaban entre investigaciones: algunas enfrentaban al grupo B con el O, mientras otras lo comparaban con todos los demás grupos juntos.
Para aclarar esas diferencias, los autores proponen seguir a más personas durante años y utilizar las mismas comparaciones, de modo que los resultados puedan contrastarse.
También plantean investigar los mecanismos que conectan los grupos sanguíneos con la enfermedad, especialmente el papel que podrían desempeñar las proteínas inflamatorias y la microbiota intestinal.





