¿Alguna vez te ha crujido la rodilla al levantarte de una silla o al subir escaleras? Este fenómeno, conocido como crepitación articular o crepitus, es sorprendentemente común, pero también genera muchas dudas y preocupaciones. Algunas personas lo asocian con enfermedades articulares, mientras que otras lo consideran algo natural.
Aunque estos sonidos pueden resultar alarmantes, la ciencia ha estudiado a fondo sus causas y significados. De hecho, investigaciones recientes han demostrado que el crujido de las rodillas puede deberse a distintas razones, muchas de ellas benignas y otras potencialmente patológicas.
En este artículo exploramos por qué suenan las rodillas, cuándo deberías preocuparte, y qué dice la evidencia científica sobre su relación con enfermedades como la osteoartritis… También revisaremos cómo diferenciar un sonido fisiológico de uno patológico y qué soluciones existen si el ruido viene acompañado de dolor.
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¿Por qué suenan las rodillas al moverse?
La principal razón por la que suenan las rodillas es la fricción o movimiento entre estructuras articulares, como los huesos, cartílagos, tendones o ligamentos. Estos sonidos pueden clasificarse como fisiológicos (normales) o patológicos (relacionados con enfermedad).
Entre las causas fisiológicas está la cavitación sinovial: la formación y colapso de burbujas de gas en el líquido sinovial cuando las articulaciones se mueven rápidamente. Esta explicación fue confirmada mediante resonancia magnética en un estudio publicado por Kawchuk et al. (2015), mostrando que el “chasquido” se debe a la aparición de una cavidad llena de gas, no a su colapso.
Otras fuentes de sonido incluyen el movimiento de tendones sobre prominencias óseas, el desplazamiento de una plica sinovial o incluso meniscos hipermóviles. Estos ruidos suelen ser intermitentes, indoloros y no indican daño.
¿Cuándo el sonido puede ser patológico?
Por otro lado, hay situaciones en las que el sonido de las rodillas puede ser una señal de alerta. El estudio publicado en el British Journal of Sports Medicine, concluyó que el crujido de rodillas, o crepitus, se asocia con una probabilidad tres veces mayor de diagnóstico de osteoartritis radiográfica.
En personas con osteoartritis, el cartílago articular se desgasta, lo que aumenta la fricción y produce sonidos más persistentes o gruesos. Además, estos pueden acompañarse de dolor, inflamación o rigidez matutina.
Según un estudio publicado en la revista Clinics in Orthopedic Surgery, los ruidos patológicos suelen tener un inicio claro, estar acompañados de dolor, y mantenerse durante el movimiento. También pueden derivar de lesiones meniscales, inestabilidad rotuliana o incluso artrosis avanzada.
Prevalencia de la crepitación: ¿es común que suenen las rodillas?
La crepitación es más frecuente de lo que se cree. Un meta-análisis reciente, analizando más de 100 estudios con 42,861 rodillas, encontró que el 41% de la población general experimenta este fenómeno. Incluso en personas sin dolor ni lesión previa, la prevalencia fue del 36%.
En pacientes con osteoartritis diagnosticada, la cifra asciende al 81%. Además, se reportó que la presencia de crepitación se asocia con características estructurales observables en resonancia magnética como osteofitos, daño del cartílago y lesiones de la médula ósea.
Esto sugiere que, aunque el sonido no siempre sea indicativo de enfermedad, su presencia recurrente podría reflejar cambios estructurales articulares, especialmente si se acompaña de otros síntomas.
Opinión de los pacientes del sonido articular
Los estudios también muestran que muchas personas interpretan estos sonidos como señales de degeneración o daño, lo que genera ansiedad y evita la actividad física. Según Robertson et al. (2017), los pacientes con dolor rotulofemoral que escuchan crujidos en su rodilla tienden a catastrofizar la situación y evitar moverse.
La guía europea de reumatología (EULAR, 2010) sugiere considerar el crepitus como uno de los signos diagnósticos de osteoartritis, pero recalca la importancia de interpretar el conjunto clínico y no alarmar innecesariamente si no hay otros síntomas.
¿Se puede usar el sonido como herramienta de diagnóstico?
La tecnología moderna está explorando nuevas formas de evaluar estos sonidos. Un estudio realizado en el Imperial College London, desarrolló una metodología para analizar las señales acústicas de la rodilla durante la marcha y distinguir entre rodillas sanas y con osteoartritis. Con un algoritmo de machine learning, lograron una precisión de clasificación del 92%.
Este tipo de análisis no invasivo podría convertirse en una herramienta de evaluación precoz, permitiendo monitorear la salud articular sin necesidad de resonancias costosas o rayos X.
¿Qué hacer si me suenan las rodillas?
Si tus rodillas crujen, pero no hay dolor, inflamación o pérdida de función, probablemente no hay motivo de alarma. El estudio de Pazzinatto et al. (2019) indica que, en pacientes con osteoartritis, la crepitación no se asocia a menor fuerza muscular ni a peores resultados funcionales objetivos, aunque sí puede disminuir la percepción de calidad de vida.
En cambio, si el sonido se acompaña de molestias, dolor, hinchazón o limitación de movimiento, es recomendable consultar a un especialista. Un examen físico y, de ser necesario, una imagen por resonancia o rayos X pueden ayudar a determinar si existe una lesión estructural subyacente.
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Conclusión
La ciencia confirma que las rodillas pueden sonar por razones totalmente normales, como el colapso de burbujas de gas o el roce fisiológico de tejidos. Sin embargo, también puede ser una señal temprana de osteoartritis u otros problemas articulares cuando se combina con dolor o limitaciones.
Entender por qué suenan las rodillas permite reducir la ansiedad, evitar falsas creencias y buscar atención cuando sea realmente necesaria. Además, estudios recientes abren la puerta a nuevas herramientas diagnósticas basadas en el análisis acústico de las articulaciones, que podrían transformar el futuro del cuidado musculoesquelético.
Referencias
- Couch, J. L., et al. (2025). Noisy knees – knee crepitus prevalence and association with structural pathology: a systematic review and meta-analysis. British Journal of Sports Medicine. DOI: 10.1136/bjsports-2024-108866
- Pazzinatto, M. F., et al. (2019). What are the clinical implications of knee crepitus to individuals with knee osteoarthritis? Brazilian Journal of Physical Therapy. DOI: 10.1016/j.bjpt.2018.11.001
- Song, S. J., et al. (2018). Noise in the knee joint: differentiation between physiological and pathological crepitus. Clinics in Orthopedic Surgery. DOI: 10.4055/cios.2018.10.1.1
- Yiallourides, C., & Naylor, P. A. (2020). Time-Frequency Analysis and Parameterisation of Knee Sounds for Non-invasive Detection of Osteoarthritis. DOI: 10.1109/TBME.2020.3024285
- Kawchuk, G. N., et al. (2015). Real-Time Visualization of Joint Cavitation. PLoS ONE. DOI: 10.1371/journal.pone.0119470
- Robertson, C. J. M. P. M., et al. (2017). People’s beliefs about the meaning of crepitus in patellofemoral pain and the impact of these beliefs on their behaviour. Musculoskeletal Science & Practice. DOI: 10.1016/j.msksp.2017.01.012. [/expand]




