Un equipo internacional de científicos, ha desarrollado un marcapasos inalámbrico revolucionario. Publicado en Nature, este dispositivo representa un hito en la medicina cardiovascular. No solo es más pequeño que un grano de arroz, sino que también es completamente bioreabsorbible, es decir, se disuelve en el cuerpo de forma segura cuando ya no se necesita.
Este nuevo sistema optoelectrónico de escala milimétrica ofrece una alternativa moderna, menos invasiva y más inteligente a los marcapasos temporales tradicionales. Está diseñado especialmente para pacientes que requieren estimulación cardíaca temporal, como aquellos que se recuperan de cirugías cardíacas y enfrentan arritmias de corta duración.
¿Qué lo hace diferente?
A diferencia de los marcapasos convencionales, que dependen de cables (electrodos) conectados a una fuente externa de energía y requieren extracción quirúrgica posterior, este marcapasos se alimenta de los fluidos corporales y se controla de manera inalámbrica con señales de luz. Esto reduce significativamente el riesgo de infecciones, perforaciones y otros daños al tejido cardíaco.
El sistema consta de dos componentes:
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El marcapasos miniaturizado: es un dispositivo optoelectrónico que se puede implantar mediante una inyección o por vía endovascular. Se adhiere directamente al tejido cardíaco y está hecho de materiales que se descomponen de forma natural dentro del cuerpo.
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El controlador externo: un pequeño parche flexible que se coloca sobre la piel en el pecho. Este parche transmite señales ópticas que activan el marcapasos en tiempo real, respondiendo de forma autónoma a las necesidades del corazón.
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Resultados prometedores en animales y modelos humanos
Los investigadores probaron el marcapasos en múltiples modelos animales, incluyendo ratones, ratas, cerdos y perros, además de tejidos cardíacos humanos. En todos los casos, el dispositivo logró estimular el corazón de manera efectiva, tanto en un solo punto como en múltiples sitios simultáneamente.
Esto es especialmente relevante para prevenir bloqueos en la conducción eléctrica del corazón después de cirugías complejas, como el reemplazo de válvulas aórticas mediante catéter. Incluso es posible integrar múltiples marcapasos en una red sincronizada dentro del cuerpo, una posibilidad impensable con la tecnología convencional.
Ventajas para pacientes pediátricos y adultos
El impacto clínico de esta innovación podría ser enorme. Por ejemplo, los recién nacidos con defectos cardíacos congénitos a menudo necesitan soporte temporal del ritmo cardíaco. Este nuevo marcapasos puede ofrecerlo sin dejar residuos ni requerir una segunda cirugía para su extracción.
En adultos, puede usarse después de procedimientos como bypass coronario o reemplazo de válvula. Actualmente, la recuperación puede complicarse si se presenta bradicardia (latidos del corazón anormalmente lentos), lo que requiere la implantación temporal de un marcapasos. Esta nueva tecnología elimina los cables externos y reduce el riesgo de infecciones hospitalarias.
Futuro de la electroterapia
Lo más emocionante de este avance es que su aplicación no se limita al corazón. Los mismos principios pueden aplicarse para estimular nervios, promover la regeneración ósea, tratar heridas o incluso manejar el dolor crónico.
Por ejemplo, en pacientes con lesiones nerviosas, pequeños dispositivos similares podrían colocarse cerca del nervio dañado y emitir impulsos eléctricos para acelerar la regeneración. Como se disuelven tras cumplir su función, no sería necesario realizar otra intervención.
Tecnología biodegradable e inteligente
Este tipo de bioelectrónica marca el inicio de una nueva era en la medicina: dispositivos inteligentes, temporales y completamente biocompatibles. El marcapasos se fabrica con materiales como el magnesio, la seda, el polímero PLGA y otros compuestos que se degradan naturalmente en el cuerpo sin generar toxicidad.
Además, su control por luz a través de un parche externo permite una personalización dinámica del tratamiento: el sistema puede detectar una arritmia en tiempo real y enviar la señal necesaria para corregirla, sin intervención humana directa.
¿Cuándo estará disponible para humanos?
Aunque las pruebas en animales son prometedoras, los ensayos clínicos en humanos podrían tardar aún algunos años. Sin embargo, los investigadores confían en que la seguridad y eficacia demostradas hasta ahora abrirán pronto las puertas para su uso en hospitales de todo el mundo.
Dado que las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte global, este pequeño dispositivo podría tener un impacto enorme en la salud pública. Su potencial para reducir complicaciones postoperatorias, acortar estancias hospitalarias y mejorar la calidad de vida es innegable.
Conclusión
Este marcapasos bioreabsorbible marca un hito en la medicina: es inalámbrico, temporal, seguro y se disuelve en el cuerpo, revolucionando el tratamiento cardíaco postoperatorio. A diferencia de los dispositivos tradicionales, elimina la necesidad de cirugías adicionales y reduce riesgos como infecciones o daño tisular. Su activación mediante luz y su diseño miniaturizado lo hacen ideal para pacientes vulnerables, incluyendo recién nacidos y adultos tras cirugía cardíaca.
Además, su potencial va más allá del corazón: podría aplicarse en neuroestimulación, regeneración ósea o manejo del dolor crónico. El uso de materiales completamente biocompatibles garantiza su degradación segura, sin residuos tóxicos. Este avance inaugura una nueva era de dispositivos médicos inteligentes, personalizables y transitorios. Aunque aún faltan ensayos en humanos, su eficacia en modelos animales es prometedora y allana el camino hacia su implementación clínica global.
- Zhang, Y., et al. (2025). Millimetre-scale bioresorbable optoelectronic systems for electrotherapy. Nature, 640(8057), 77-86.
