Los cambios hormonales que acompañan a la menopausia también involucran al cerebro. Comprender cómo se relacionan con la memoria durante la vejez sigue siendo un desafío.
Un estudio con 2603 mujeres encontró que quienes habían llegado antes a la menopausia presentaban un deterioro más rápido de la memoria durante el envejecimiento.
Esta relación se observó décadas después del final de la menstruación. También se identificaron diferencias en ciertos cambios cerebrales y en el momento del diagnóstico de alzhéimer.
La memoria se evaluó año tras año
La investigación, publicada en JAMA Network Open, reunió información de dos proyectos sobre envejecimiento. Las participantes tenían, en promedio, 78 años al ingresar al seguimiento.
Ninguna tenía demencia conocida al incorporarse. Cada año, los investigadores evaluaron sus capacidades mentales mediante 19 pruebas que exploraban distintas funciones, entre ellas la memoria.
Además, registraron a qué edad había terminado la menstruación y si la menopausia había ocurrido de forma natural o como consecuencia de una intervención quirúrgica.
Al comparar esas historias, encontraron que una menor edad al llegar a la menopausia se asociaba con un descenso más rápido del rendimiento mental general.
La relación también apareció en la memoria episódica, que permite recordar experiencias personales y acontecimientos concretos, como una conversación reciente o lo ocurrido durante una visita.
Las imágenes revelaron cambios dentro del cerebro
Para explorar los cambios físicos, el equipo analizó resonancias magnéticas realizadas repetidamente a 774 participantes. Estas imágenes permitieron seguir la evolución de sus estructuras cerebrales.
El resultado más marcado apareció en la sustancia blanca, formada por fibras que permiten la comunicación entre distintas regiones del cerebro y coordinan su funcionamiento.
Entre quienes tuvieron menopausia natural, una edad más temprana se relacionó con una acumulación más rápida de lesiones que aparecen como zonas brillantes en las resonancias.
Según las estimaciones, una menopausia ocurrida cinco años antes se asociaba con aproximadamente un 15 % más de volumen de estas lesiones a lo largo de una década.
Esa relación se hacía más evidente conforme las mujeres envejecían. También se encontraron asociaciones con la pérdida de volumen cerebral total, aunque fueron de menor magnitud.
La edad de la menopausia también se relacionó con el alzhéimer
En el conjunto de participantes, una menopausia a menor edad también se relacionó con un diagnóstico más temprano de alzhéimer durante los años de seguimiento.
Los investigadores examinaron además el intervalo entre la primera menstruación y la menopausia, utilizado como una aproximación al tiempo de exposición a las hormonas ováricas.
Un intervalo más corto mostró asociaciones similares con el deterioro cognitivo. Los autores plantean que la exposición hormonal podría contribuir a explicar estas diferencias cerebrales.
Los estrógenos participan en procesos relacionados con las conexiones neuronales y el mantenimiento del cerebro. Su posible papel en estos resultados sigue siendo una explicación propuesta.
Los autores proponen incorporar la edad de la menopausia a la evaluación del riesgo de demencia para identificar mujeres que podrían beneficiarse de un seguimiento más temprano.




