Este terrorífico museo en Tokio está dedicado exclusivamente a la ciencia de los parásitos. En sus vitrinas se exhiben criaturas tan espeluznantes como fascinantes, listas para ser observadas de cerca por los más curiosos.
Es el único museo del mundo dedicado por completo a estos organismos, y aunque está alejado del centro de la ciudad, se ha convertido en una atracción turística muy popular. Ideal para quienes buscan experiencias fuera de lo común… o sienten verdadera fascinación por los parásitos.
Fundado en 1953 por el Dr. Satoru Kamegai, este museo de dos pisos tiene como misión educar al público sobre la increíble diversidad de parásitos y sus ciclos de vida.
En su biblioteca de investigación se conservan más de 60,000 especímenes, de los cuales 300 están en exhibición. Además, alberga 50,000 artículos científicos y 6,000 libros especializados en parasitología, convirtiéndolo en un verdadero templo del conocimiento parasitario.
En la planta baja del museo, los visitantes encuentran mapas que muestran las regiones de Japón y los parásitos característicos de cada zona. Además, hay vitrinas de vidrio que exhiben las distintas especies de parásitos que se sabe que infectan a animales, ofreciendo una mirada detallada y educativa sobre su diversidad.
En el segundo piso, sin embargo, la exposición se vuelve mucho más personal: está dedicada a los parásitos que infectan a los seres humanos. Fotografías impactantes muestran cuerpos deformados y agrandados por criaturas que, en muchos casos, devoran tejidos vivos desde el interior, revelando la cruda realidad de estas infecciones.
Pero los especímenes reales son aún más perturbadores que las fotografías. Algunas exhibiciones muestran parásitos preservados que emergen del cuerpo de sus hospedadores animales, ofreciendo una visión directa y sobrecogedora del daño que pueden causar estos organismos en la vida real.
El elemento más repulsivo a la vista es, sin duda, la tenia récord. Con una longitud de 8,8 metros —aproximadamente el tamaño de un autobús de Londres—, es la tenía más larga del mundo. Se exhibe junto a una cuerda de igual tamaño para que los visitantes puedan dimensionar físicamente lo enorme que era en realidad.
Según los datos oficiales, el museo alberga unos 60.000 especímenes, una cifra nada despreciable. De ellos, aproximadamente 300 están en exhibición, la mayoría conservados en clásicos frascos con formol. Algunos parásitos se presentan aún dentro de sus huéspedes, sin haber sido extraídos, lo que da lugar a una visión tan extraña como fascinante. La curiosidad morbosa, al fin y al cabo, es una poderosa fuerza humana… y no son pocos los futuros científicos que descubren aquí, casi por accidente, su verdadera vocación.
Para cerrar la visita, nada mejor que pasar por la tienda de regalos, ideal para quienes buscan recuerdos con temática parasitaria. ¿Un llavero con forma de tenia? ¿O tal vez un amuleto de la suerte con un parásito real incrustado en acrílico? Sea lo que elijas, puedes estar seguro de una cosa: ninguno de tus amigos tendrá algo parecido en casa.
¿Un dato curioso? El público principal de este museo son mujeres solteras y parejas jóvenes que lo eligen como destino para sus citas. La entrada es completamente gratuita para quien se atreva a visitarlo… aunque muchos prefieren no acercarse. Sin duda, una experiencia inusual y fascinante en Tokio.









Me gustaría tener el amuleto con el parásito incrustado :c
A mí también.
Tuve un ejemplar de Diphylobotrium latum de 7,6 m en un frasco con formol hasta que mi ex-esposa lo tiró, junto con otros parásitos extraídos de pacientes a lo largo de más de 20 años