El cáncer de pulmón puede desarrollarse sin provocar síntomas evidentes durante sus primeras etapas, por lo que algunos casos se descubren durante controles médicos.
El Vaticano confirmó que el papa León XIV tiene adenocarcinoma pulmonar después de examinar el tejido extraído durante su operación del 13 de octubre.
Los cirujanos retiraron el lóbulo inferior del pulmón derecho. Al día siguiente, el pontífice había comenzado a caminar y retomado la alimentación, según los médicos.
Cómo se confirmó el diagnóstico del pontífice
Dos días antes de la operación, León XIV anunció que le habían detectado un pequeño nódulo en el pulmón durante unos controles. Sus médicos recomendaron una cirugía para retirarlo.
El pontífice explicó que la lesión se había detectado en una etapa muy temprana. Durante la operación, el análisis del tejido confirmó que era un adenocarcinoma pulmonar.
La intervención se realizó en el Hospital Gemelli de Roma mediante una técnica videoasistida. El equipo estuvo dirigido por el cirujano torácico Stefano Margaritora.
La operación duró aproximadamente 90 minutos y transcurrió sin complicaciones. La extracción del lóbulo buscaba retirar completamente el tumor identificado en los estudios previos.
El 14 de octubre, los médicos informaron que los análisis de sangre y la radiografía de tórax mostraban una evolución normal. También había comenzado a hacer ejercicios para mejorar su respiración.
Un cáncer que también afecta a no fumadores
El adenocarcinoma pertenece al grupo de cánceres pulmonares de células no pequeñas. Se desarrolla en células del revestimiento pulmonar relacionadas con la producción de mucosidad.
Aunque el tabaco es el principal factor de riesgo del cáncer pulmonar, las personas que nunca han fumado también pueden desarrollar esta enfermedad.
Según los CDC, entre el 50 y el 60 % de los cánceres de pulmón detectados en personas que nunca fumaron corresponden a adenocarcinomas.
Entre los factores de riesgo adicionales figuran el humo ajeno, el radón, la contaminación atmosférica y el asbesto. Estas exposiciones no explican todos los casos.
La enfermedad puede pasar inadvertida. Cuando aparecen síntomas, pueden incluir tos persistente, dificultad respiratoria, dolor de pecho, sangre al toser o pérdida de peso inexplicable.
Qué determina su gravedad y los tratamientos
El adenocarcinoma pulmonar puede ser mortal, especialmente cuando se extiende. Sin embargo, cuando permanece localizado, la cirugía puede ofrecer una posibilidad de curación.
Para determinar su alcance, los médicos evalúan el tamaño del tumor, los ganglios linfáticos y si existen células cancerosas en otras partes del cuerpo.
La extirpación de un lóbulo se llama lobectomía. Es una opción para determinados tumores localizados y no indica, por sí sola, una enfermedad avanzada.
Según la extensión y las características del tumor, el tratamiento también puede incluir quimioterapia, radioterapia, medicamentos dirigidos a alteraciones específicas o inmunoterapia.
En el caso del papa, el Vaticano anunció que continuarían los análisis del tejido extraído. Todavía no se ha informado en qué etapa se encuentra el cáncer.




