Los comportamientos de ayuda entre animales han sido objeto de fascinación para la comunidad científica durante décadas. Ahora, un reciente estudio publicado en la revista Science, revela que los ratones no solo muestran empatía hacia sus compañeros, sino que también llevan a cabo acciones muy similares a los “primeros auxilios” cuando detectan que un congénere se encuentra inconsciente.
Esta investigación arroja luz sobre una faceta poco explorada del comportamiento prosocial en mamíferos y abre nuevas vías para comprender la evolución de la ayuda mutua en grupos sociales.
Relevancia del comportamiento prosocial en mamíferos
El término “prosocial” se utiliza para describir aquellas conductas que benefician a otros integrantes de una comunidad. En humanos, responder ante una persona que ha perdido el conocimiento con técnicas de reanimación o primeros auxilios es un rasgo característico de empatía y cooperación. Sin embargo, los investigadores se habían preguntado si algo similar ocurre en otras especies.
En este nuevo estudio, los científicos analizaron cuidadosamente la reacción de ratones cuando convivían con compañeros en estado de inconsciencia o incluso fallecidos. Para sorpresa de muchos, observaron una serie de comportamientos estereotipados que incluyen olfatear, lamer y hasta “limpiar” la boca o vía aérea del otro.
La investigación: un proceso controlado
Para comprender mejor estas acciones, el equipo de científicos diseñó un experimento en el que un ratón “testigo” era expuesto a un compañero anestesiado. Gracias a la monitorización continua y a técnicas de aprendizaje automático, se pudo detallar minuciosamente cada movimiento y su posible intención. El estudio se llevó a cabo bajo condiciones controladas, con el objetivo de reducir al mínimo la interferencia de factores externos como el miedo o el estrés.
Los resultados mostraron que, ante un compañero totalmente inmóvil, los ratones realizaban primero interacciones suaves, como oler y lamer la cabeza o la boca. Luego, en una fase más avanzada, procedían a acciones más contundentes como morder suavemente o tirar de la lengua, posiblemente con la intención de despejar vías respiratorias.
Incluso se vio que estos comportamientos podían acelerar la recuperación de la inconsciencia. Esta conducta se intensificó en individuos que tenían una relación previa de familiaridad, lo que sugiere que el vínculo social es un componente importante para la aparición de estos “primeros auxilios”.
El papel de la oxitocina en el proceso de asistencia
Uno de los hallazgos más relevantes del estudio reside en la activación de circuitos neuronales asociados con la oxitocina, una hormona que se ha relacionado con comportamientos de apego y empatía en diversos mamíferos. A través de microendoscopía de calcio y registros electrofisiológicos, los científicos notaron un incremento de la actividad en las neuronas oxitocinérgicas ubicadas en el núcleo paraventricular del hipotálamo cuando los ratones observaban a un compañero en estado de inconsciencia.
Además, la inhibición selectiva de estas neuronas redujo considerablemente la frecuencia con que aparecían las conductas de rescate, corroborando así su rol esencial en el mecanismo de ayuda.
Primeros auxilios entre ratones: ¿innato o aprendido?
La pregunta que surge de manera natural es si este comportamiento de “primeros auxilios” es innato o aprendido. De acuerdo con los autores, la evidencia apunta a una respuesta innata, dado que la conducta emergía de manera muy similar en distintos grupos de ratones que no habían tenido experiencias previas con compañeros en estado de inconsciencia.
Además, estos comportamientos se presentaron en situaciones en las que no existía posibilidad de “recompensa” social o alimenticia evidente, lo cual apunta a un acto de ayuda genuina, con claras implicaciones en la cohesión de la colonia y la supervivencia del grupo.
Implicaciones en neurociencia y bienestar animal
El descubrimiento de que los ratones aplican comportamientos de reanimación o ayuda no solo refuerza la idea de que la empatía y la cooperación no son exclusivas de los humanos, sino que también ofrece nuevas perspectivas en el campo de la neurociencia social.
Conocer en detalle los circuitos implicados en estas acciones de asistencia podría abrir la puerta a terapias que modulen la oxitocina en humanos, con aplicaciones potenciales en trastornos del espectro autista o en patologías que afecten la capacidad de establecer lazos sociales.
Asimismo, desde el punto de vista del bienestar animal, comprender estas conductas puede mejorar el manejo de colonias de laboratorio. Saber que los ratones exhiben respuestas de apoyo ante la inmovilidad de un compañero invita a tomar precauciones éticas y de diseño experimental que reduzcan la angustia innecesaria y aprovechen la sociabilidad natural de estos roedores.
En conclusión
El estudio demuestra, de manera convincente, que los ratones llevan a cabo conductas asimilables a “primeros auxilios” cuando uno de sus compañeros se encuentra inconsciente. Este fenómeno reviste importancia no solo para profundizar en la comprensión de la evolución del comportamiento prosocial, sino también para ahondar en los fundamentos neurobiológicos que subyacen a la empatía y la cooperación.
En última instancia, el hallazgo de mecanismos innatos de rescate en roedores subraya la relevancia de los lazos sociales en la supervivencia grupal y apunta a un pasado evolutivo en el que la colaboración ha jugado un papel esencial para la persistencia de las especies.
- Sun, W., Zhang, G. W., Huang, J. J., Tao, C., Seo, M. B., Tao, H. W., & Zhang, L. I. (2025). Reviving-like prosocial behavior in response to unconscious or dead conspecifics in rodents. Science. DOI: 10.1126/science.adq2677




