Biología-Celular

Descubren que las células muertas alteran las respuestas inmunitarias en las heridas.

Una investigación reciente ha encontrado que las células muertas interrumpen las respuestas inmunitarias y socavan la defensa contra la infección.

El estudio, dirigido por científicos de la Universidad de Sheffield, reveló que las células que están programadas para morir, un proceso conocido como apoptosis, pueden alterar la función normal de las células inmunitarias, llamadas macrófagos. Esto puede afectar la forma en que responden a las heridas y patrullan el cuerpo para detectar infecciones.

Nuestros macrófagos son necesarios en los sitios de la herida para prevenir infecciones y ayudar a los procesos de curación, pero estos glóbulos blancos también pueden causar y empeorar muchas enfermedades humanas, como el cáncer, las enfermedades cardíacas y los trastornos neurodegenerativos.

Los hallazgos, publicados en la revista PLoS Biology, muestran que las células inmunitarias priorizan la eliminación de las células muertas, lo que anula su migración normal a los sitios de lesión, lo que altera las respuestas inmunitarias.

La investigación, que busca comprender cómo se controlan las células inmunitarias, podría ayudar a allanar el camino para que las nuevas terapias manipulen estas células y aceleren los procesos de curación. Este estudio proporciona a los científicos nuevos conocimientos sobre los mecanismos que controlan las células inmunitarias dentro de nuestros cuerpos, como la forma en que llegan y se mantienen en los sitios de las lesiones.

El Dr. Iwan Evans, del Departamento de Infección, Inmunidad y Enfermedades Cardiovasculares de la Universidad de Sheffield, coautor del artículo, dijo: «Miles de millones de células mueren diariamente en nuestro cuerpo y muchas de ellas se extraen y se digieren. Por nuestras células inmunes.

«Si este proceso de eliminación sale mal, puede conducir a enfermedades autoinmunes dañinas. Las respuestas inmunes excesivas o inapropiadas empeoran o causan una gama muy amplia de enfermedades humanas desde el cáncer hasta la neurodegeneración.

«Este trabajo estudia los procesos biológicos fundamentales que están ocurriendo dentro de nuestros cuerpos todos los días y que son necesarios para mantenernos saludables».

La investigación para investigar las interacciones entre las células moribundas y las células inmunes se realizó utilizando moscas de la fruta que contienen células similares a macrófagos muy similares a nuestras propias células inmunes. El nuevo estudio también descubrió un nuevo papel para una proteína llamada Six-Microns-Under (o Simu) para mantener las células inmunes en los sitios de lesión. Sin esta proteína los macrófagos dejaron los sitios de la herida precozmente.

Hannah Roddie, coautora del estudio e investigadora asociada del Departamento de Infección, Inmunidad y Enfermedades Cardiovasculares de la Universidad de Sheffield, dijo: «El estudio muestra que la forma en que las células sanguíneas de la mosca de la fruta responden a las lesiones y las células moribundas es par más similar a cómo nuestras propias células inmunitarias responden de lo que se pensaba anteriormente.

«Ahora estamos investigando qué señales usan los macrófagos para rastrear las células moribundas y cómo elegir entre las células muertas y las heridas. Nos fascina entender cómo se mantienen las células inmunitarias en los sitios de las lesiones».

Referencia: PLoS Biology.

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