Biomédica

Crispr demuestra por primera vez seguridad en el tratamiento contra el cáncer.

Las células CAR T editadas genéticamente no causaron efectos adversos en tres pacientes con cáncer que participaron en un reciente ensayo clínico de fase I, el primero de su tipo en los EE. UU. Los resultados, publicados en Science, muestran que el procedimiento es factible y seguro, lo que representa un hito importante hacia el uso clínico de las células T diseñadas por CRISPR.

El campo de la inmunoterapia contra el cáncer avanza a un ritmo rápido. Las células T receptoras de antígeno quimérico, también conocidas como células T CAR, son células inmunes, tomadas de la propia sangre del paciente o de un donante, que se reprograman para atacar una proteína específica, en este caso, los receptores de las células cancerosas. 

Una vez que las células se han reprogramado, se vuelven a fusionar nuevamente en la sangre del paciente. Al diseñar genéticamente las células T para reconocer las células cancerosas, el sistema inmunitario puede atacarlas y destruirlas de manera más efectiva. Ahora, los científicos han dado un paso más allá al combinar el enfoque CAR T con CRISPR-Cas 9 para hacer que las células T modificadas sean aún más potentes. 

Los investigadores de la Universidad de Pensilvania y Stanford utilizaron CRISPR para modificar aún más las células T al eliminar tres genes: dos de los genes interrumpen la capacidad de las células T CAR para atacar el cáncer y el otro codifica la proteína PD1, que también amortigua el sistema inmunológico del cuerpo. Respuesta; Además, la eliminación de los dos primeros genes también se cree que aumenta la expresión de otro receptor dirigido al cáncer en las células T.

El descubrimiento de CRISPR-Cas9 en 2012 generó mucha emoción. Pero mientras que la tecnología basada en CRISPR se ha convertido en una herramienta importante para la investigación y la innovación, las preocupaciones de seguridad han obstaculizado su uso plausible como mecanismo terapéutico para prevenir y tratar enfermedades humanas como el cáncer. Ahora, la herramienta tan promocionada finalmente podría tener la oportunidad de estar a la altura de sus expectativas.

Los resultados preliminares presentados en una conferencia en diciembre del año pasado fueron prometedores. En el pequeño ensayo, dos mujeres con mieloma múltiple y un hombre con sarcoma, todos en sus 60 años, recibieron las células T CAR sobrealimentadas. Un cuarto paciente de unos 30 años que se suponía que estaba involucrado en el ensayo murió antes de que las células estuvieran listas para la infusión.

Los últimos resultados sugieren efectos terapéuticos limitados. El tumor del hombre se redujo, sin embargo, su cáncer eventualmente progresó, así como los cánceres de ambas mujeres. Una de las mujeres ha muerto desde que recibió el tratamiento. Pero lo más importante, las células no fueron pensadas como una cura, sino más bien para probar su seguridad. Y a este respecto, el juicio fue un éxito. Informa European Scientist.

El editor de genes CRISPR causó algunos recortes «fuera del objetivo» y eliminaciones no intencionadas, pero más del 90 por ciento acertó. Además, la eficiencia de CRISPR se ha mejorado desde las versiones utilizadas para crear las celdas para la prueba, por lo que se podría lograr una edición más precisa en futuras pruebas.

No obstante, las células T CAR modificadas parecen ser seguras y duraderas. De hecho, las células sobrevivieron mucho más de lo esperado. Las células modificadas todavía circulaban en la sangre de los pacientes nueve meses después, lo que es más largo que estudios similares que muestran que solo, las células T CAR solo duran alrededor de dos meses.

«Este nuevo análisis de los tres pacientes ha confirmado que las células fabricadas contenían las tres ediciones, lo que proporciona una prueba de concepto para este enfoque. Esta es la primera confirmación de la capacidad de la tecnología Crispr/Cas 9 para atacar múltiples genes al mismo tiempo en humanos e ilustra el potencial de esta tecnología para tratar muchas enfermedades que antes no podían ser tratadas o curadas», ha explicado June.

Mayor información: Edward A. Stadtmauer, Joseph A. Fraietta, Megan M. Davis, Adam D. Cohen, et al. «CRISPR-engineered T cells in patients with refractory cancer». Science, published: 06 February 2020.

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