Una nueva terapia explota microburbujas dentro de los tumores usando ultrasonido. El resultado: destruyen las células cancerosas sin dañar el tejido sano. Investigadores del Centro de Oncología Sunnybrook, en Canadá, desarrollaron una terapia innovadora que combina ultrasonido con microburbujas para atacar células tumorales de forma selectiva.
El estudio fue publicado en la revista Cancer and Metastasis Reviews, una revista científica especializada en tratamientos oncológicos. Los científicos Deepa Sharma y Gregory Czarnota lideraron esta investigación que podría transformar cómo enfrentamos los tumores sólidos, como los de mama o páncreas.
¿Qué son las microburbujas y para qué sirven?
Las microburbujas son esferas microscópicas llenas de gas que se pueden inyectar en el cuerpo. Se usan normalmente en ecografías para mejorar la imagen médica. Sin embargo, en este estudio fueron empleadas como herramientas terapéuticas, no solo diagnósticas.
El ultrasonido las activa, haciéndolas vibrar o explotar de manera controlada. Al hacerlo, generan presión y abren poros en las células cercanas, especialmente las cancerosas.
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Una estrategia combinada: ultrasonido, microburbujas y tratamientos clásicos
El experimento combinó tres elementos clave:
- Microburbujas inyectadas en el torrente sanguíneo.
- Ondas de ultrasonido para estimularlas.
- Quimioterapia o radioterapia administradas al mismo tiempo.
El objetivo fue potenciar el efecto de la quimioterapia o radioterapia, haciendo que el medicamento entre mejor al tumor. Por ello, el ultrasonido no se usó como imagen, sino como herramienta de tratamiento. Además, la técnica permite dirigir la energía solo a las zonas tumorales.
¿Qué sucede dentro del tumor cuando explotan las microburbujas?
Cuando se activa el ultrasonido, las microburbujas se comportan como pequeñas bombas inteligentes. Estas explotan cerca del tumor, abriendo pequeños agujeros en sus vasos sanguíneos. Esto mejora la entrada de medicamentos o radiación dentro del tumor.
La explosión también daña directamente las células cancerosas al romper sus membranas. Todo esto ocurre sin afectar los tejidos sanos cercanos.
¿Qué resultados observaron los investigadores?
Los resultados fueron prometedores tanto en laboratorio como en pacientes reales. En modelos animales, la técnica provocó una muerte celular tumoral mucho más alta. También aumentó la efectividad de quimioterapia y radioterapia. En ensayos clínicos, se comprobó que el método es seguro para humanos.
Además, los tumores tratados respondieron mejor y más rápido. Esto indica que las microburbujas pueden amplificar el efecto de terapias ya conocidas.
Beneficios observados:
- Mayor entrada de fármacos al tumor.
- Menor daño a los tejidos sanos.
- Menos efectos secundarios para el paciente.
- Posible reducción en la dosis necesaria de quimioterapia o radiación.
¿Cómo se aplica este tratamiento en pacientes?
En entornos clínicos, el procedimiento puede usarse con dos tecnologías:
- Ultrasonido convencional: se dirige a la zona tumoral para activar las microburbujas.
- Resonancia magnética (RM): se integra un emisor de ultrasonido dentro del equipo de RM.
Esto permite tratar con precisión zonas profundas del cuerpo, como el cerebro o el hígado. La tecnología ya está disponible en muchos hospitales modernos. Además, no requiere cirugía ni hospitalización prolongada.
¿Qué mecanismos biológicos están involucrados?
El tratamiento activa una vía llamada “proapoptótica de esfingolípidos”, relacionada con la muerte celular. Esta vía hace que las células cancerosas se autodestruyan después del tratamiento.
La combinación con ultrasonido potencia esta acción biológica natural. También se observó una ruptura de los vasos sanguíneos del tumor, lo que dificulta que este siga creciendo.
¿Hay limitaciones o riesgos?
Como toda tecnología nueva, aún quedan desafíos por resolver:
- Definir mejor qué tipos de cáncer responden mejor.
- Ajustar la dosis exacta de ultrasonido y microburbujas.
- Evitar posibles efectos en tejidos sensibles como el cerebro.
- Desarrollar protocolos estandarizados para su uso en hospitales.
A pesar de eso, los resultados iniciales son alentadores y abren nuevas posibilidades para tratar cánceres agresivos.
Conclusión: una nueva arma contra el cáncer está en camino
Esta técnica representa una innovación clave en la lucha contra el cáncer. Gracias a la acción combinada de ultrasonido y microburbujas, los tratamientos clásicos se vuelven más eficaces. El método ya se ha probado en humanos con buenos resultados y sin efectos adversos importantes. Si sigue avanzando, podría aplicarse a muchos tipos de cáncer, incluso aquellos más difíciles de tratar.
Además, su uso podría reducir la dosis de quimioterapia, mejorando la calidad de vida del paciente. Estamos ante una tecnología con el potencial de cambiar el tratamiento oncológico tal como lo conocemos.
- Sharma, D., & Czarnota, G. J. (2025). Using ultrasound and microbubble to enhance the effects of conventional cancer therapies in clinical settings. Cancer Metastasis Reviews, 44(1), 39.





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