Durante décadas, enfermedades como el VIH frustraron a los científicos por su capacidad para escapar constantemente del sistema inmune humano.
Ahora, un estudio publicado en Science mostró algo distinto: células inmunes capaces de fabricar anticuerpos terapéuticos durante largos periodos dentro del cuerpo.
El equipo utilizó edición genética CRISPR para modificar células madre hematopoyéticas, responsables de producir muchas defensas inmunológicas esenciales.
Después, esas células modificadas fueron reintroducidas en ratones mediante trasplante celular para observar si podían mantenerse funcionales y activas.
Con el tiempo, las células comenzaron a generar linfocitos B especializados, preparados para producir anticuerpos específicos frente a enfermedades peligrosas.
Cuando los investigadores administraban una vacuna, esos linfocitos reaccionaban rápidamente y producían grandes cantidades de anticuerpos terapéuticos duraderos.
Lo más llamativo fue que incluso pequeñas cantidades de células editadas consiguieron expandirse eficazmente dentro del organismo experimental.
Además, los niveles de anticuerpos podían reforzarse nuevamente mediante nuevas exposiciones al antígeno, similar a algunas vacunas convencionales actuales.
Células editadas producen defensas durante largos periodos
La estrategia fue probada frente a VIH-1, malaria e influenza para comprobar si realmente podía proteger frente a infecciones complejas.
En modelos experimentales, los anticuerpos lograron neutralizar VIH-1, bloquear etapas asociadas a malaria y proteger contra gripe letal heteróloga.
Los ratones tratados sobrevivieron a infecciones de influenza que normalmente habrían provocado cuadros fatales en animales no protegidos experimentalmente.
El equipo también demostró que podía combinar distintas células editadas para fabricar varios anticuerpos simultáneamente dentro del mismo organismo.
Eso podría ser importante frente a virus altamente mutables, donde una única respuesta inmunológica muchas veces termina perdiendo eficacia rápidamente.
Investigación busca futuras terapias inmunológicas personalizadas
Otro hallazgo importante fue que las células modificadas también consiguieron fabricar proteínas terapéuticas distintas a anticuerpos convencionales naturales.
Esa posibilidad abre futuras aplicaciones contra enfermedades metabólicas, deficiencias genéticas, trastornos inflamatorios e incluso algunos tipos de cáncer.
Aunque el estudio todavía pertenece a etapas preclínicas, los científicos también lograron producir linfocitos B humanos funcionales experimentalmente.
Ahora, el equipo planea avanzar hacia estudios en primates antes de futuros ensayos clínicos en personas.
