Una enfermedad intestinal está aumentando durante el verano en Estados Unidos, mientras las autoridades intentan descubrir qué alimentos o fuentes de agua están detrás.
Los afectados presentan diarrea acuosa intensa, cólicos, náuseas y agotamiento. En algunos casos, los síntomas persisten durante semanas y requieren tratamiento médico.
El responsable ya fue identificado: un parásito microscópico llamado Cyclospora. Lo que todavía sigue sin conocerse es cómo se contaminaron tantas personas.
Un parásito está detrás de los casos
La infección se llama ciclosporiasis y aparece cuando una persona consume alimentos o agua contaminados con materia fecal que contiene el parásito.
Una vez dentro del intestino, Cyclospora altera el funcionamiento digestivo y provoca evacuaciones frecuentes, pérdida de apetito, inflamación abdominal, náuseas y cansancio.
Los síntomas suelen comenzar entre dos días y dos semanas después de la exposición, lo que dificulta recordar exactamente qué alimento pudo causar la infección.
A diferencia de otros agentes intestinales, este parásito no suele transmitirse directamente entre personas. Por eso, las investigaciones se concentran en productos frescos y agua contaminada.
Durante años, muchos casos estuvieron relacionados con viajes internacionales. Sin embargo, gran parte de las infecciones actuales se adquirieron dentro de Estados Unidos.
Los casos aparecen en varios estados
Los CDC registraron 145 casos adquiridos dentro del país entre el 1 de mayo y el 16 de junio, distribuidos en 17 estados.
Entre esas personas, 20 necesitaron hospitalización. Los pacientes tenían entre cinco y 86 años, y hasta el reporte oficial no se habían registrado muertes.
Las autoridades aclaran que estos números probablemente representan solo una parte del problema, porque algunas personas se recuperan sin consultar ni realizarse pruebas.
Tampoco existe evidencia de que todos los casos pertenezcan a un único brote nacional. Se investigan varios grupos posiblemente vinculados con diferentes fuentes contaminadas.
Michigan enfrenta además un aumento especialmente marcado. Más de 170 casos fueron reportados en apenas nueve días, cuando el estado suele registrar unos 50 anualmente.
La fuente todavía no aparece
Funcionarios sanitarios están entrevistando a los pacientes para reconstruir qué comieron, dónde compraron sus alimentos y qué lugares visitaron antes de enfermar.
En brotes anteriores, la ciclosporiasis ha sido relacionada con frutas, verduras, hierbas frescas y ensaladas contaminadas durante el cultivo, procesamiento o distribución.
Lavar los productos reduce algunos riesgos, aunque no siempre elimina completamente al parásito. También se recomienda refrigerar alimentos cortados y evitar consumir piezas dañadas.
El tratamiento habitual combina dos antibióticos, trimetoprima y sulfametoxazol. Sin atención, la diarrea puede desaparecer y regresar, prolongándose durante un mes o más.
Mientras continúa la investigación, las autoridades recomiendan buscar atención médica ante diarrea persistente, especialmente si aparece pérdida de peso, deshidratación o dolor abdominal intenso.




