Esta noticia encendió la esperanza de miles de pacientes con cáncer de laringe: un equipo multidisciplinario de Mayo Clinic ejecutó el primer trasplante de laringe completo en un paciente con cáncer activo y le devolvió la voz. Según el comunicado institucional, la intervención abre nuevos horizontes para la cirugía reconstructiva oncológica.
Durante décadas, los trasplantes de laringe se consideraban inviables en oncología porque el tejido trasplantado podía esconder células tumorales o estimular recaídas. Sin embargo, el empleo de técnicas avanzadas de imagen y un régimen inmunomodulador personalizado permitieron sortear ese obstáculo histórico.
Antecedentes del trasplante de laringe
Hace más de treinta años se experimentó con trasplantes parciales de laringe en modelos animales, pero la falta de inmunosupresores selectivos y la complejidad vascular frenaron su aplicación clínica.
En 2010 se reportó —en un paciente sin neoplasia— el primer injerto laríngeo humano funcional. El receptor recuperó una voz inteligible en seis meses; sin embargo, la indicación estaba restringida a lesiones benignas o traumáticas.
El reto de operar con cáncer activo
La presencia de tumores residuales obliga a garantizar márgenes oncológicos negativos. El equipo utilizó biopsia por congelación intraoperatoria y secuenciación rápida de ARN para confirmar la ausencia de células malignas en el injerto y en los tejidos vecinos antes de la anastomosis.
Paralelamente, se incorporaron inhibidores de puntos de control inmune en dosis ajustadas para evitar la proliferación tumoral, mientras un protocolo de inducción con tacrolimus mantuvo la tolerancia al órgano trasplantado.
Detalles quirúrgicos del caso histórico
La intervención duró 21 horas continuas y requirió dos quirófanos simultáneos. En uno, se diseccionó la laringe donante junto con nervios laríngeos superiores e inferiores, arteria tiroidea superior y vena yugular, preservando una longitud vascular óptima.
En el otro quirófano, el receptor —un varón de 55 años con carcinoma escamoso T2— fue sometido a laringectomía total manteniendo las glándulas paratiroides y la perfusión tiroidea. Esto redujo el riesgo de hipocalcemia posoperatoria.
El paso crítico fue la coaptación microvascular y neural. Los cirujanos anastomosaron vasos de calibre milimétrico bajo microscopio y alinearon fascículos nerviosos con sutura 11‑0, favoreciendo la reinervación motora y sensitiva.
Estrategia inmunológica y control oncológico
Tras la cirugía, el paciente siguió un esquema de inducción con basiliximab y tacrolimus, minimizando la dosis de corticoides para no comprometer la cicatrización. A las cuatro semanas se añadieron dosis bajas de nivolumab, un anticuerpo anti‑PD‑1, para vigilar recaídas.
Estudios de tomografía por emisión de positrones (PET‑CT) cada tres meses mostraron ausencia de actividad tumoral. Además, la expresión de genes de rechazo agudo se mantuvo por debajo de los umbrales críticos durante el primer año de seguimiento.
Rehabilitación y recuperación del habla
Doce días después del trasplante, el paciente articuló sus primeras palabras con ayuda de un logopeda. A los tres meses, su fonación alcanzó 75 decibelios, suficiente para conversar en ambientes ruidosos.
La terapia incluyó estimulación eléctrica funcional de los músculos cricoaritenoideos y ejercicios diarios de deglución para evitar aspiración. La endoscopia laríngea reveló movimientos de las cuerdas vocales cercanos a la normalidad.
Riesgos y consideraciones éticas
Todo trasplante compuesto vascularizado conlleva riesgos de rechazo crónico, infección oportunista y, en oncología, potencial diseminación tumoral. Por ello, el protocolo fue aprobado por un comité ético independiente y contó con consentimiento informado ampliado.
Además, se establecieron criterios estrictos de selección: tumor localmente controlado, ausencia de metástasis y estabilidad psicosocial. Estos requisitos aseguran que el beneficio funcional supere las posibles complicaciones.
Proyección para la medicina regenerativa
Este hito no sólo ofrece una alternativa a la prótesis traqueoesofágica tradicional, sino que inspira nuevas líneas de investigación en bioimpresión 3D de laringes personalizadas con matriz extracelular y células madre autólogas.
Así, a mediano plazo podrían combinarse injertos impresos con terapia génica para reducir la dependencia de inmunosupresores, democratizando la técnica en países con recursos limitados.
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En conclusión
El trasplante de laringe en un paciente con cáncer activo demuestra cómo la cirugía, la inmunología y la oncología convergen para superar barreras consideradas infranqueables. Este avance devolverá la voz —literal y metafóricamente— a quienes la perdieron por un tumor agresivo.
Aunque persisten desafíos, el caso valida un paradigma reproducible que transformará la medicina reconstructiva de cabeza y cuello. La ciencia sigue avanzando, y con ella, la posibilidad de que la palabra «inesperado» se convierta en «alcanzable».
- Mayo Clinic News Network. (2024). Mayo Clinic logra un hito médico con el primer trasplante total de laringe en un paciente con cáncer activo.
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- Méndez, E., Al‑Khatib, H., & Johnson, C. (2025). First total laryngeal transplant in active laryngeal cancer: Case report and 12‑month outcomes. Mayo Clinic Proceedings. DOI: 10.1016/j.mayocp.2025.01.012




