En un trasplante de corazón, el donante y quien recibe el órgano pueden tener edades muy distintas. Esa diferencia plantea cómo envejece el tejido trasplantado.
Una investigación del Hospital Brigham and Women’s, vinculado a Harvard, encontró que la edad biológica de los corazones trasplantados puede ajustarse a la del receptor.
Los experimentos en ratones mostraron cambios en ambas direcciones: rejuvenecimiento de corazones mayores en cuerpos jóvenes y envejecimiento de corazones jóvenes en cuerpos mayores.
Cómo cambia la edad del corazón trasplantado
La edad biológica describe el envejecimiento que reflejan los tejidos mediante determinadas señales moleculares. Puede diferir de los años transcurridos desde el nacimiento del donante.
Para calcularla, los investigadores utilizaron relojes epigenéticos: herramientas que examinan marcas químicas del ADN cuyos patrones cambian con la edad, sin modificar la secuencia genética.
Trasplantaron corazones entre ratones jóvenes, adultos y mayores. Los animales conservaron su corazón original, lo que permitió comparar el órgano trasplantado con otros tejidos propios.
Entre cuatro y seis meses después, los corazones de donantes mayores implantados en animales jóvenes presentaban una edad biológica menor que la esperada para ellos.
En sentido inverso, los corazones jóvenes implantados en ratones mayores mostraban señales de envejecimiento acelerado. El análisis de la actividad genética respaldó esos cambios moleculares.
Qué encontraron en personas con corazones trasplantados
Los investigadores también examinaron biopsias cardíacas de 11 pacientes trasplantados. Entre ellos había personas que habían recibido corazones de donantes tanto mayores como más jóvenes.
El análisis del ADN mostró que las diferencias de edad biológica del corazón respecto al donante estaban relacionadas con la edad de quien lo recibió.
Los corazones procedentes de donantes mayores mostraron señales de rejuvenecimiento en receptores jóvenes. En conjunto, los resultados humanos apuntaban hacia una adaptación al organismo receptor.
El equipo estudió además pruebas cardíacas y de esfuerzo de cientos de pacientes, realizadas un año después del trasplante, para explorar cómo funcionaban estos órganos.
La capacidad de ejercicio y el consumo máximo de oxígeno estaban más relacionados con la edad del receptor, incluso al considerar la edad del donante.
El cuerpo receptor influye en el envejecimiento
Los resultados señalan al entorno del organismo como un factor que influye en la edad biológica del corazón trasplantado, más allá de su edad original.
En los ratones, los cambios se concentraron en el órgano implantado. La sangre, el hígado y el corazón original no mostraron modificaciones consistentes del mismo tipo.
El artículo, publicado en bioRxiv como prepublicación, plantea estudiar si estos hallazgos podrían ayudar a aprovechar más corazones de donantes mayores para futuros trasplantes.
También queda por determinar cuánto duran los cambios moleculares observados y cómo se relacionan con el funcionamiento del órgano y la supervivencia a largo plazo.
Una aplicación propuesta es evaluar la asignación de corazones de donantes mayores a receptores jóvenes, comprobando si su rejuvenecimiento biológico se traduce en beneficios duraderos.




