El cuerpo humano mantiene un diálogo constante con su entorno, recibiendo señales químicas, eléctricas y mecánicas. Sabemos que músculos, huesos y tejidos responden a la presión o tensión. Sin embargo, nuevas investigaciones revelan que incluso las ondas sonoras pueden ser percibidas por las células.
Según el estudio publicado en Communications Biology, las células no solo sienten estímulos físicos, también reaccionan a vibraciones acústicas. Así, el sonido reprograma genes y abre un campo donde biología y acústica convergen. Lo que antes parecía exclusivo del oído, ahora se extiende a nivel celular.
Este hallazgo plantea que las ondas sonoras, presentes en la vida cotidiana, influyen en la regulación biológica. De confirmarse en humanos, la relación entre células que perciben sonido y genética podría transformar la medicina regenerativa y los tratamientos metabólicos.
El sonido como estímulo celular
El sonido es una onda mecánica que ejerce presión en medios como aire o agua. Los investigadores expusieron células musculares murinas (C2C12) a frecuencias de 440 Hz y 14 kHz, además de ruido blanco, con intensidades de 100 Pa. Tras 2 y 24 horas, identificaron 42 y 145 genes modificados, confirmando que el sonido reprograma genes.
Los genes estaban asociados a adhesión celular, migración, apoptosis y ritmos biológicos. Las respuestas dependieron de factores acústicos como frecuencia e intensidad, mostrando que los sonidos actúan como mensajeros mecánicos capaces de reorganizar funciones internas.
Genes y vías moleculares activadas
Entre los genes destacados apareció Ptgs2 o Cox-2, activado de inmediato bajo estímulo acústico. Este gen regula la síntesis de prostaglandina E2 (PGE2), un mediador clave en procesos inflamatorios y metabólicos.
La activación de Ptgs2 dependió de la proteína FAK, un sensor mecánico presente en adhesiones focales. Esto incrementó la producción de PGE2 y reguló otros genes sensibles al sonido. Así, una señal física externa desencadenó cascadas bioquímicas internas.
También se modificaron genes vinculados al estrés, la diferenciación celular y la comunicación intercelular, reforzando la idea de que las ondas acústicas reorganizan la actividad genética de manera definida.
Impacto en la diferenciación de adipocitos
El sonido también influyó en la formación de células grasas. En preadipocitos 3T3-L1, la exposición a ondas de 440 Hz durante los primeros días suprimió los genes Cebpa y Pparg, esenciales para generar adipocitos.
Las células expuestas acumularon menos lípidos, confirmando que la diferenciación había sido bloqueada. El efecto fue similar al de añadir prostaglandina E2 directamente al medio. Esto muestra que las células que perciben sonido ajustan su metabolismo y que la acústica podría aplicarse en terapias contra la obesidad.
Diferencias celulares y especificidad
No todas las células reaccionaron igual. Las más sensibles fueron las estromales, como fibroblastos, mioblastos y preadipocitos. En cambio, células epiteliales y neuroblásticas mostraron respuestas débiles.
La sensibilidad depende de la complejidad de las adhesiones focales, donde proteínas como FAK cumplen un papel clave. Así, el sonido no actúa como estímulo universal, sino que se adapta a la biología particular de cada tejido.
Perspectivas futuras
Si el sonido reprograma genes en células humanas, podría usarse en ingeniería de tejidos, medicina regenerativa y tratamientos metabólicos. Protocolos acústicos podrían diseñarse para reducir grasa, reparar músculos o modular inflamación.
El sonido es no invasivo, económico y seguro, lo que lo convierte en una herramienta prometedora para la biotecnología. Futuros estudios deberán explorar cómo distintos patrones acústicos afectan células humanas en contextos clínicos.
Conclusión
El descubrimiento de que las células perciben y responden al sonido redefine la relación entre biología y acústica. Según el artículo, las ondas acústicas modifican la expresión genética y reorganizan funciones vitales.
Este campo emergente muestra que nuestras células son oyentes activos. Explorar este lenguaje invisible promete revolucionar la ciencia biomédica, ofreciendo nuevas formas de mejorar la salud.
- Kumeta, M., Otani, M., Toyoda, M., & Yoshimura, S. H. (2025). Acoustic modulation of mechanosensitive genes and adipocyte differentiation. Communications Biology. https://doi.org/10.1038/s42003-025-07969-1
