La influenza A(H3N2) subclado K comenzó a ser detectada en Latinoamérica tras varios meses de circulación intensa en otras regiones del mundo. Su llegada no fue inesperada, pero sí activó una vigilancia más precisa en los sistemas sanitarios.
Este subclado k específico del virus fue identificado gracias a análisis genéticos realizados por laboratorios de referencia internacional. Los datos muestran que su expansión ocurrió primero fuera de la región, antes de que aparecieran los primeros casos confirmados en países latinoamericanos.
Conocer dónde se detectaron los primeros casos de la gripe A(H3N2) subclado K en Latinoamérica permite entender cómo se mueve el virus a escala global, qué países lo identificaron antes y por qué la vigilancia temprana resulta clave para evaluar riesgos reales.
- Leer más: Alerta en Reino Unido: la nueva variante de gripe H3N2 está disparando las hospitalizaciones.
Qué es el subclado K J.2.4.1 exactamente
El subclado K (J.2.4.1) es una rama genética dentro de influenza A(H3N2). En términos simples, es el mismo tipo de virus de gripe, pero con cambios acumulados en su “firma” genética, detectables al secuenciar las muestras.
La OMS explica que, pese a esos cambios, los datos disponibles no muestran un aumento de severidad de la enfermedad. Es decir, el seguimiento se intensifica por su expansión, no porque se haya demostrado que sea “más mortal”.
La OPS añade un punto importante: en temporadas dominadas por A(H3N2) suele verse mayor carga en personas mayores, pero eso no convierte al subclado K en una “nueva enfermedad”; sigue siendo influenza estacional bajo vigilancia reforzada.
¿Dónde se detectó primero?
La influenza A(H3N2) subclado K se detectó primero en países del hemisferio sur, donde comenzó a circular durante la temporada de gripe correspondiente. Australia y Nueva Zelanda fueron los primeros en registrar un aumento sostenido de casos asociados a este subclado.
Más adelante, el virus se expandió hacia Europa. Informes de la Organización Mundial de la Salud indican que países como Reino Unido, Francia y Alemania registraron una circulación elevada del subclado K, junto con un aumento de hospitalizaciones por gripe estacional, especialmente en personas mayores.
En América del Norte, Estados Unidos y Canadá también reportaron una presencia significativa del subclado K. Los datos de vigilancia muestran un incremento de ingresos hospitalarios por influenza, vinculado al mayor número de contagios y no a una mayor gravedad del virus.
Primeros casos en Latinoamérica confirmados oficialmente
En Costa Rica, el Ministerio de Salud confirmó circulación del subclado K desde el 14 de octubre, tras analizar muestras entre setiembre y noviembre. Informó siete casos, todos leves y sin hospitalización.
En México, la confirmación oficial del primer caso llegó el 12 de diciembre de 2025, con un paciente que respondió a tratamiento ambulatorio con antivirales y se recuperó, según la información difundida por autoridades sanitarias.
En Perú, el Minsa confirmó dos casos de influenza A(H3N2) subclado K en Lima (niños de 1 y 8 años) y reportó recuperación favorable. Esto ubica al país entre los primeros casos confirmados de la “super gripe”.
Alerta en Reino Unido: la nueva variante de gripe H3N2 está disparando las hospitalizaciones.
Conclusión
Los reportes analizados indican que la vigilancia sobre el subclado K de influenza A(H3N2) se intensificó debido a su amplia circulación y al aumento de hospitalizaciones por gripe estacional en algunos países, especialmente en poblaciones de mayor riesgo.
Hasta el momento, los datos disponibles no muestran cambios relevantes en la gravedad clínica del virus. El seguimiento responde a criterios técnicos y epidemiológicos, más que a señales de un comportamiento distinto al de otras temporadas de influenza.
