Para las personas nocturnas, conciliar el sueño temprano y despertarse al amanecer puede resultar difícil, especialmente cuando los horarios laborales chocan con su ritmo biológico.
Investigadores de la Universidad de Oulu, en Finlandia, encontraron que el cronotipo vespertino se relaciona con un mayor riesgo de recibir una pensión por incapacidad.
Tras seguir a 5679 adultos durante 12 años, observaron un riesgo aproximadamente un 70 % mayor entre las personas nocturnas que entre las de hábitos matutinos.
El cronotipo nocturno y los horarios laborales
El cronotipo describe nuestra tendencia natural a dormir y estar alerta en determinados momentos. Permite distinguir entre personas matutinas, vespertinas y de horarios intermedios.
Esta característica tiene un componente genético. El equipo encontró correspondencia entre las respuestas sobre preferencias horarias y la información genética disponible de los participantes.
A los 46 años, los participantes respondieron preguntas sobre su facilidad para despertarse, el cansancio matutino y los momentos en que preferían trabajar.
Con esas respuestas, los investigadores identificaron a 634 personas con cronotipo vespertino. Después, consultaron registros nacionales para conocer su trayectoria laboral y las pensiones concedidas.
El seguimiento abarcó de 2012 a 2023, hasta los 57 años. Así pudieron examinar las dificultades laborales mucho antes de la edad habitual de jubilación.
Los problemas de salud que interrumpen carreras
Durante esos años, 384 participantes recibieron su primera pensión por incapacidad. En Finlandia, estas prestaciones requieren un deterioro importante y prolongado de la salud.
Entre los hombres nocturnos, el 8,3 % recibió esa prestación, frente al 5 % de los matutinos. En las mujeres, las cifras fueron 12,1 % y 7,2 %, respectivamente.
La relación se mantuvo al considerar factores como la educación y el tipo de ocupación, aunque las personas vespertinas tenían, en general, mayor formación académica.
El estudio incluyó prestaciones por incapacidad total o parcial y ayudas temporales de rehabilitación. Por tanto, los registros recogían distintas situaciones de reducción de capacidad laboral.
Los autores consideran que una peor salud podría explicar esta diferencia. El seguimiento identificó una asociación, sin demostrar que el cronotipo nocturno causara incapacidad.
Cuando el reloj biológico desajusta el descanso
Según el investigador Tapio Räihä, las personas vespertinas suelen acumular falta de sueño cuando deben levantarse temprano, porque les cuesta dormirse al comenzar la noche.
Durante los días libres, pueden compensar ese descanso durmiendo más. La diferencia entre los horarios laborales y los de descanso se conoce como desfase horario social.
Räihä explica que ese desajuste, junto con la alteración del ritmo biológico, puede contribuir a problemas de salud cuando se mantiene durante mucho tiempo.
Los investigadores también señalan el tabaquismo y la escasa actividad física como posibles factores relacionados con la peor salud descrita entre las personas nocturnas.
Ante estos resultados, los autores plantean investigar cómo apoyar la salud y la capacidad laboral de las personas vespertinas para que puedan prolongar su vida laboral.





