El consumo de marihuana está creciendo en todo el mundo, en parte por la legalización en varios países. Pero, ¿sabías que su uso podría cambiar la forma en que funcionan tus genes, sin modificar tu ADN? Un nuevo estudio publicado en la revista Molecular Psychiatry sugiere que tanto el consumo reciente como acumulado de marihuana puede afectar la forma en que se expresa tu ADN a lo largo del tiempo.
¿Qué investigaron los científicos?
Investigadores de la Universidad Northwestern analizaron datos del estudio Coronary Artery Risk Development in Young Adults (CARDIA), que ha seguido a más de mil personas desde que tenían entre 18 y 30 años. El estudio se enfocó en el análisis del epigenoma, que actúa como un “interruptor” que controla qué genes se activan o desactivan, a través de un proceso llamado metilación del ADN.
El equipo tomó muestras de sangre de los participantes en dos momentos: después de 15 años (Y15) y 20 años (Y20). Analizaron estas muestras para detectar patrones de metilación en relación con el consumo de marihuana, tanto reciente como acumulado.
¿Qué encontraron?
Los resultados mostraron que:
- En el año 15, había 22 cambios en el ADN asociados con el consumo reciente y 31 con el consumo acumulado.
- En el año 20, los cambios fueron aún mayores: 132 asociados al consumo reciente y 16 al acumulado.
- Algunos de estos cambios eran similares a los observados en personas que fuman tabaco.
Además, se identificaron más de 600 regiones del ADN (llamadas cis-meQTLs) y 198 regiones diferencialmente metiladas (DMRs) asociadas con el uso de marihuana.
¿Por qué es importante la metilación del ADN?
La metilación del ADN no cambia tu información genética, pero sí altera la manera en que se activan ciertos genes. Es como si pusieras cinta adhesiva sobre un interruptor de luz: el interruptor está ahí, pero ya no funciona igual. Estas modificaciones pueden influir en la salud a largo plazo, dependiendo de qué genes se ven afectados.
Los investigadores encontraron que los cambios epigenéticos estaban relacionados con funciones celulares como la proliferación (crecimiento de células), la señalización hormonal, la respuesta a infecciones y trastornos neurológicos como la esquizofrenia y el trastorno bipolar.
¿Significa esto que la marihuana causa enfermedades?
No exactamente. El estudio muestra una correlación, no una causa directa. Es decir, se encontró una relación entre el consumo de marihuana y ciertos cambios en el epigenoma, pero eso no significa que consumir marihuana cause directamente enfermedades.
Los científicos advierten que estos resultados deben interpretarse con precaución. Aún se necesita mucha más investigación para entender si estos cambios epigenéticos realmente afectan la salud y cómo lo hacen.
Un hallazgo que se repite
Uno de los cambios en el ADN encontrados ya había sido identificado en estudios previos, lo que refuerza la credibilidad de los resultados. Esto es importante porque confirma que los efectos observados no son accidentes estadísticos, sino que podrían tener una base biológica real.
¿Qué impacto tiene este estudio en la salud pública?
La marihuana sigue siendo una sustancia controversial. Muchas personas la usan por razones médicas o recreativas, y a menudo se percibe como más segura que otras drogas. Sin embargo, estudios como este nos recuerdan que incluso las sustancias legales pueden tener efectos biológicos profundos que aún no entendemos del todo.
Los investigadores esperan que estos hallazgos ayuden a informar mejor al público y a los profesionales de la salud sobre los posibles riesgos del consumo regular de marihuana, especialmente entre jóvenes y personas en edad fértil.
¿Qué sigue?
El equipo científico recomienda que futuros estudios incluyan poblaciones más diversas, ya que la mayoría de los participantes del estudio eran de grupos específicos. También se sugiere seguir a los participantes durante más tiempo para ver si los cambios epigenéticos conducen a problemas de salud concretos.
Conclusión
Este estudio pionero muestra que el consumo de marihuana, tanto reciente como prolongado, está asociado con cambios en el epigenoma, el sistema que regula cómo se comportan nuestros genes. Aunque no se ha probado que estos cambios causen enfermedades, sí se relacionan con funciones importantes del cuerpo, como el crecimiento celular y la actividad cerebral.
Estos hallazgos abren la puerta a nuevas investigaciones y podrían tener implicaciones importantes en medicina preventiva y salud pública. En un momento en que el uso de cannabis se está normalizando, entender sus posibles efectos a nivel molecular se vuelve más necesario que nunca.
- Nannini, D. R., et al. (2023). Genome-wide DNA methylation association study of recent and cumulative marijuana use in middle aged adults. Molecular Psychiatry, 28(6), 2572-2582.
