Un estudio publicado en el American Journal of Neuroradiology ha demostrado que el volumen cerebral cambia significativamente durante el embarazo y en el período posparto. Sin embargo, en algunas mujeres, estos cambios no se revierten por completo, especialmente en aquellas que sufren preeclampsia.
Este hallazgo plantea preguntas importantes sobre el impacto del embarazo en la salud neurológica y cómo ciertas condiciones pueden influir en la recuperación cerebral.
¿Cómo afecta el embarazo al cerebro?
Durante el embarazo, el cuerpo experimenta un aumento en los niveles hormonales y cambios en el flujo sanguíneo, lo que también afecta el cerebro. Investigaciones anteriores habían sugerido que las mujeres experimentan una reducción en el volumen cerebral en la última etapa del embarazo, pero los datos concretos eran limitados.
Este nuevo estudio buscó analizar estos cambios de manera cuantitativa y comparar las diferencias entre mujeres sanas y aquellas con preeclampsia, una complicación del embarazo caracterizada por presión arterial alta y daño en órganos como los riñones o el hígado.
Un estudio con imágenes cerebrales
Para investigar estos cambios, los científicos realizaron imágenes de resonancia magnética en 14 mujeres embarazadas. Nueve de ellas eran sanas y cinco habían sido diagnosticadas con preeclampsia. Se tomaron escaneos cerebrales en tres momentos: durante el tercer trimestre del embarazo, entre 6 y 8 semanas después del parto y entre 6 y 12 meses posparto.
Los investigadores usaron un software especializado para medir el volumen total del cerebro y el volumen intracraneal, con el objetivo de detectar variaciones en su tamaño a lo largo del tiempo.
¿Qué encontraron los científicos?
Los resultados fueron sorprendentes. Se observó que, en las mujeres sanas, el volumen cerebral disminuía en un 6% entre el tercer trimestre del embarazo y las primeras 6-8 semanas posparto. Sin embargo, al analizar los escaneos realizados entre 6 y 12 meses después del parto, se encontró que el volumen cerebral aumentaba aproximadamente un 2%, lo que sugiere una recuperación parcial.
Por otro lado, en las mujeres con preeclampsia, la reducción del volumen cerebral fue aún más notable, alcanzando un 6,4% en las primeras semanas después del parto. Lo preocupante fue que, a diferencia de las mujeres sanas, no se evidenció una recuperación significativa en los meses posteriores. Esto indica que la preeclampsia podría tener un impacto más duradero en la estructura cerebral.
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¿Por qué ocurre esta reducción en el cerebro?
Los científicos creen que la disminución en el volumen cerebral durante el embarazo podría deberse a una combinación de factores, incluyendo:
- Cambios hormonales intensos, en especial el aumento de progesterona y estrógenos.
- Alteraciones en el flujo sanguíneo cerebral, debido a la mayor demanda de sangre del feto.
- Adaptaciones metabólicas, ya que el cerebro prioriza el suministro de nutrientes hacia el bebé en desarrollo.
Afortunadamente, en la mayoría de las mujeres estos cambios parecen ser reversibles, al menos en parte. Sin embargo, el caso de las mujeres con preeclampsia es distinto, lo que sugiere que esta condición podría generar efectos a largo plazo en la salud neurológica.
¿Qué implicaciones tiene este estudio?
Este estudio resalta la importancia de monitorear la salud cerebral de las mujeres embarazadas, especialmente aquellas con preeclampsia. Algunas de las consecuencias que podrían derivarse de estos cambios incluyen:
- Alteraciones en la memoria y la cognición: Muchas mujeres reportan dificultades para concentrarse o recordar cosas durante el embarazo y después del parto. Estos hallazgos podrían explicar por qué ocurre esto.
- Mayor riesgo de enfermedades neurológicas: Si el cerebro no se recupera completamente después del embarazo, las mujeres podrían ser más vulnerables a trastornos neurológicos en el futuro.
- Necesidad de seguimiento médico: En mujeres con preeclampsia, el hecho de que el cerebro no recupere su volumen normal podría indicar riesgos adicionales que requieren atención médica a largo plazo.
¿Qué pueden hacer las mujeres para cuidar su cerebro en el embarazo?
Si bien este estudio no aborda estrategias específicas para proteger el cerebro durante el embarazo, los expertos recomiendan lo siguiente:
- Mantener una alimentación equilibrada, rica en omega-3 y antioxidantes.
- Realizar actividad física moderada, siempre con la aprobación del médico.
- Dormir bien y manejar el estrés a través de técnicas de relajación.
- Seguir los controles prenatales y monitorear cualquier síntoma de preeclampsia.
Conclusión
El embarazo no solo transforma el cuerpo, sino también el cerebro. Este estudio demuestra que el volumen cerebral se reduce significativamente en el tercer trimestre del embarazo y se recupera parcialmente después del parto en mujeres sanas. Sin embargo, en mujeres con preeclampsia, la recuperación no es tan evidente, lo que podría tener implicaciones para la salud neurológica a largo plazo.
Comprender estos cambios es fundamental para mejorar el cuidado de la salud materna y prevenir posibles complicaciones. A medida que la ciencia avanza, será clave seguir investigando los efectos del embarazo en el cerebro y encontrar maneras de proteger la salud de las madres tanto durante como después de la gestación.
- Oatridge, A., et al. (2002). Change in Brain Size during and after Pregnancy: Study in Healthy Women and Women with Preeclampsia. AJNR: American Journal of Neuroradiology, 23(1), 19-26.
