En un estudio reciente publicado en Neurology, científicos del Albert Einstein College of Medicine analizaron cómo los trastornos del sueño podrían influir en el riesgo de desarrollar el síndrome de riesgo cognitivo motor (SCM) en personas mayores. Este síndrome, considerado una fase temprana previa a la demencia, se manifiesta con dificultades de memoria y una marcha más lenta de lo habitual.
Los hallazgos sugieren que los problemas de sueño podrían ser un factor determinante en la aparición de este síndrome, lo que abre nuevas vías para la prevención de enfermedades neurodegenerativas. Alteraciones como el insomnio, la somnolencia diurna excesiva o los despertares frecuentes podrían afectar negativamente la salud cerebral, especialmente en etapas avanzadas de la vida.
¿Qué es el síndrome de riesgo cognitivo motor?
El SCM, descrito por primera vez en 2013, es un síndrome que afecta a personas mayores que no tienen demencia ni discapacidad motriz, pero que experimentan una disminución en la velocidad de marcha y problemas cognitivos. Se estima que las personas que desarrollan SCM tienen más del doble de probabilidades de desarrollar demencia en el futuro. Este síndrome se caracteriza por una marcha más lenta y quejas cognitivas, como olvidos frecuentes, sin llegar a cumplir con los criterios para un diagnóstico de demencia.
¿Cómo se realizó el estudio?
En este estudio participaron 445 adultos mayores, con una edad promedio de 75,9 años, que no padecían demencia al inicio de la investigación. Los participantes fueron reclutados de una cohorte prospectiva en el Bronx, Nueva York.
Se les evaluó utilizando el Índice de Calidad del Sueño de Pittsburgh (PSQI), y se registraron datos sobre su velocidad de marcha y quejas cognitivas. Los investigadores querían determinar si los trastornos del sueño, en general, y ciertos tipos específicos de trastornos, estaban relacionados con la prevalencia e incidencia del SCM.
¿Cuál fue el resultado de los trastornos del sueño y el riesgo de SCM?
Entre los participantes que no tenían SCM al inicio del estudio (403 personas), 36 desarrollaron el síndrome durante un seguimiento promedio de 2,9 años. El estudio reveló que los adultos mayores que tenían una mala calidad del sueño tenían un riesgo significativamente mayor de desarrollar SCM en comparación con aquellos con un sueño de mejor calidad. Sin embargo, esta asociación no fue significativa después de ajustar los resultados por síntomas depresivos, lo que sugiere que la depresión podría estar influyendo en esta relación.
Lo más importante del estudio fue que sentirse muy cansado o con poco entusiasmo durante el día se relaciona con un mayor riesgo de desarrollar SCM. Los adultos mayores con estos síntomas tienen tres veces más riesgo de sufrir este síndrome que quienes no tienen problemas similares de sueño.
En cambio, dormir mal no se relaciona directamente con la presencia del síndrome, según los datos del estudio. Esto sugiere que los problemas del sueño pueden ser más importantes para que el síndrome aparezca, no tanto para que se mantenga.
El impacto de la somnolencia diurna excesiva
El hallazgo clave del estudio es que la somnolencia diurna excesiva y la falta de entusiasmo son factores predictivos del desarrollo del SCM. Entre los participantes que experimentaron estos síntomas, el 35,5% desarrolló SCM durante el seguimiento, frente al 6,7% de aquellos que no tenían estos problemas de sueño.
Este dato subraya la importancia de mantener un buen patrón de sueño a medida que las personas envejecen, ya que los trastornos del sueño pueden ser un indicio temprano de deterioro cognitivo.
La importancia de la intervención temprana
Este estudio amplía el conocimiento sobre cómo los trastornos del sueño pueden ser un factor de riesgo para el desarrollo de enfermedades cognitivas en la vejez. Aunque la investigación no encontró una asociación significativa entre la mala calidad del sueño y la prevalencia del SCM. Sí desarrolló una clara relación entre los problemas del sueño y el riesgo de desarrollar el síndrome. Estos hallazgos sugieren que la intervención temprana para tratar los trastornos del sueño podría ayudar a reducir el riesgo de deterioro cognitivo y motor en adultos mayores.
Conclusión
El estudio muestra que los problemas del sueño aumentan el riesgo de sufrir dificultades para pensar o moverse bien en la vejez. Los resultados indican que sentirse cansado o confundido durante el día puede ser una señal temprana de problemas cognitivos y motores. Esto resalta la importancia de dormir bien en los adultos mayores como una forma de prevenir enfermedades como la demencia. El estudio también abre nuevas oportunidades para investigar y tratar mejor el envejecimiento de manera más saludable.
- Leroy, V., Ayers, E., Adhikari, D., & Verghese, J. (2024). Association of Sleep Disturbances With Prevalent and Incident Motoric Cognitive Risk Syndrome in Community-Residing Older Adults. Neurology, 103(11), e210054.

Estoy condenada, puesto que sufro de apneas del sueño, pero la máquina está fuera de mi presupuesto, ya que soy pensionada y mi pensión de
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