Fisiología Animal Misterios

¿Blandos o duros? El misterio de los huevos de dinosaurios.

No se trata del dilema del huevo y la gallina sino de un misterio mucho más antiguo. ¿Qué fueron primero, los huevos de dinosaurios de cáscara blanda o los huevos de cáscara dura? Un equipo de paleontólogos argentinos y estadounidenses dice tener una respuesta.

“Al describir las nidadas pertenecientes a las especies Protoceratops de Mongolia y Mussaurus de Argentina, mostramos que estos dos dinosaurios ponían huevos de cáscara blanda y membranosa”.

“Esto cambia todo: las cáscaras de huevo blandas se encuentran en lagartos, serpientes, en los primeros amniotas y en pterosaurios, grupos considerados mucho más primitivos que los dinosaurios en su biología. Nuestro descubrimiento muestra cómo los primeros dinosaurios eran más reptiles de lo que pensábamos”.

“Los huevos son la única ventana que tenemos a la reproducción de los dinosaurios”. Los paleontólogos saben que es mucho más común encontrar en el campo un hueso de dinosaurio que un huevo. Sin embargo, en los últimos 30 años se han hallado varios. Se conocen huevos de dinosaurios de todas partes del mundo y de muchas especies. Hay registros de huevos de dinosaurios depredadores, de dinosaurios de cuello largo y de dinosaurios con pico de pato.

Con un equipo especializado analizaron huevos en los que varios conservan especímenes embrionarios y juveniles, junto a los restos de una nidada excepcionalmente conservada de la especie Protoceratops, descubierta en la localidad de Ukhaa Tolgod en Mongolia. Estos animales llegaban a ser tan grandes como una oveja y fueron de los primeros dinosaurios con cuernos.

El equipo internacional de científicos examinó la composición química de estos fósiles con una técnica conocida como espectroscopia Raman. “Cuando miramos la cáscara de huevo en la sección transversal, vemos una capa calcítica en la parte superior y una capa membranosa proteica debajo”, cuenta Fabbri, quien recientemente participó en la investigación del primer dinosaurio verdaderamente semiacuático, Spinosaurus aegyptiacus.

“Estas dos capas componen la cáscara de huevo en cualquier reptil. Sin embargo, el grosor entre la membrana y la capa calcítica varía mucho entre los grupos. Resulta que si la membrana es mucho más gruesa que la capa calcítica, entonces la cáscara es blanda. Si la capa calcítica es más gruesa, entonces la cáscara es dura. Nuestros resultados mostraron que los primeros dinosaurios tenían una cáscara de huevo blanda y que una cáscara de huevo dura evolucionó independientemente en tres momentos posteriores”.

Este huevo fosilizado fue puesto por Mussaurus , un dinosaurio de cuello largo que se alimenta de plantas y que creció hasta 20 pies de largo y vivió entre 227 y 208.5 millones de años en lo que ahora es Argentina.

Este hallazgo tiene importantes repercusiones. Debido a que las cáscaras de huevo blandas son más susceptibles al intercambio y pérdida de líquidos con el exterior, los animales actuales con huevos de cáscara blanda los entierran bajo tierra, generalmente en sedimento arenoso para limitar la pérdida de líquido y permitir una incubación exitosa.

Además, los huevos con cáscara blanda generalmente se depositan en grandes cantidades, como sucede con algunos lagartos y tortugas: muchos huevos se ponen al mismo tiempo, se entierran y luego se dejan incubar. “Podríamos inferir lo mismo para los primeros dinosaurios”, especula Fabbri.

“Por lo que sabemos, todos los dinosaurios ponían huevos. En algunos casos sabemos que, al igual que las aves modernas, tenían nidos. Encontramos un par de fósiles notables de animales sentados encima de sus nidos, como hacen las gallinas en una granja hoy en día, de modo que probablemente haya habido alguna forma de cuidado parental también”.

Esto además explicaría por qué no se encuentran tantos huevos fosilizados de dinosaurios pertenecientes a los primeros 80 millones de años de su historia en la Tierra. “Algo llamativo siempre ha sido el desequilibrio entre la diversidad y cantidad de registros de restos corpóreos de dinosaurios por toda Pangea desde fines del Triásico a fines del Cretácico y el registro de huevos atribuibles a este grupo”.

“Este trabajo pone en evidencia que ese desequlibrio en el registro se debe a que los dinosaurios en su origen y durante gran parte de su historia en el Mesozoico ponían huevos de cáscara no mineralizada, una cáscara proteica blanda que es mucho más sensible a la degradación y por lo tanto con pocas probabilidades de quedar fosilizada”.

La adquisición de una cáscara como la que vemos hoy en día en las aves les da una ventaja a la hora de anidar, dado que el embrión esta protegido, y surgió en la evolución de los dinosaurios mucho más tarde e independientemente en diferentes linajes, según el experto. Esta evolución de cáscara blanda a dura, piensan los científicos, representa un hito en su historia evolutiva, ya que contribuyó al éxito reproductivo y, por lo tanto, a la propagación y diversificación de los dinosaurios.

“Todas las ramas principales que forman los grupos de dinosaurios desarrollaron cáscaras de huevo duras, por lo que la presión selectiva debe haber sido común para todos ellos”, especula Fabbri. “Sin embargo, no podemos estar seguros”.

“Recientemente estudios químicos demostraron que algunos huevos de dinosaurios eran de color, como el de algunas aves, porque detectaron restos de los mismos pigmentos que están presentes en los huevos de aves azulados. Los avances tecnológicos nos permiten hoy detectar esos pigmentos, aun cuando fueron alterados químicamente en la fosilización hace millones de años”.

Fuente: SINC

Mayor información: Mark A. Norell, Jasmina Wiemann, Matteo Fabbri, et al. «The first dinosaur egg was soft». Nature, Published: 17 June, 2020.

Suscríbete a Comunidad Biológica

Compártelo en tus redes sociales
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin

Deja un comentario