Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Ottawa reveló que sumergirse o bañarse en agua helada durante siete días consecutivos puede mejorar el funcionamiento de nuestras células. Este hábito activa un proceso llamado autofagia, una especie de “limpieza interna” que permite eliminar desechos y componentes celulares dañinos.
Al mismo tiempo, se reduce la apoptosis, es decir, la muerte celular programada. Ambos mecanismos son fundamentales para mantener una buena salud celular. La investigación se llevó a cabo en el Laboratorio de Fisiología Humana y Ambiental (HEPRU) y fue publicada en la revista científica Advanced Biology.
Diez jóvenes, siete días, un gran cambio celular
Para este experimento, los científicos trabajaron con diez hombres jóvenes con una edad promedio de 23 años. Cada uno fue expuesto a un baño diario de una hora en agua a 14 °C durante una semana. Antes, durante y después del proceso, se analizaron muestras de sangre para observar los cambios celulares.
Se evaluaron tres tipos de proteínas clave:
- Autofágicas, que ayudan a limpiar y reparar las células.
- Apoptóticas, que inician la muerte celular.
- De choque térmico, que protegen a las células ante el frío.
Los investigadores también midieron la temperatura esofágica de los voluntarios para verificar el impacto físico de las inmersiones.
- Leer más: Científicos chinos descubren una sustancia que podría retrasar el envejecimiento y alargar la vida.
El cuerpo empezó a limpiarse por dentro
Uno de los descubrimientos más importantes del estudio fue que las células activaron su sistema de limpieza interna, también conocido como autofagia . Al comienzo del experimento, los niveles de una proteína llamada p62 estaban muy altos. Esto era una señal de que las células no estaban limpiando bien. Pero después de siete días de baños en agua fría, esos niveles bajaron bastante , lo que indicó que el sistema de limpieza celular se activó correctamente.
También aumentó otra proteína llamada LC3-II , que aparece cuando las células están eliminando sus desechos correctamente. Esto refuerza la idea de que los baños diarios en agua fría ayuden al cuerpo a deshacerse de lo que no necesita .
Células más fuertes y con menos riesgo de morir
Además, el estudio descubrió que el frío ayudó a reducir la cantidad de células que se autodestruyen. Al inicio, los investigadores vieron niveles altos de una proteína llamada caspasa-3 , que es la que activa la muerte celular . Pero después de una semana, esos niveles bajaron a casi la mitad, lo que significa que las células estaban más fuertes y vivían más tiempo .
Por si fuera poco, también aumentó otra proteína llamada beclin-2, que ayuda a controlar el proceso de limpieza interna de las células. Y este aumento fue estadísticamente importante , lo que confirma que no fue casualidad.
¿Y la respuesta al frío?
Durante las inmersiones, los participantes experimentaron una disminución constante en su temperatura corporal interna, especialmente en la zona del esófago. Esto demuestra que sus cuerpos sí reaccionaban al frío, aunque esa reacción no se intensificaba con los días. A pesar de ello, la respuesta celular sí mejoró progresivamente.
Las proteínas de choque térmico HSP70 y HSP90 también aumentaron durante la exposición al frío, aunque sus niveles no variaron mucho entre los distintos días del experimento.
¿Qué es la autofagia y por qué importa?
La autofagia es el proceso mediante el cual las células se reciclan a sí mismas. Se deshacen de sus partes dañadas para funcionar mejor. Esta capacidad es esencial para prevenir enfermedades como el cáncer, el Parkinson o el Alzheimer.
Este mecanismo ganó notoriedad mundial en 2016, cuando el científico japonés Yoshinori Ohsumi ganó el Premio Nobel de Medicina por descubrir cómo funciona la autofagia en las células.
Frío controlado, posibles beneficios duraderos
El estudio sugiere que la exposición controlada al frío puede ser una herramienta sencilla y natural para mejorar la salud celular. Con solo una semana de práctica, los voluntarios ya mostraban señales de mejor resistencia ante el estrés y menor probabilidad de daño celular.
Aunque se necesita más investigación en otros grupos poblacionales, los resultados son alentadores. Esto podría ayudar a diseñar nuevas terapias contra el envejecimiento celular o incluso estrategias para tratar enfermedades donde el mal funcionamiento celular es la raíz del problema.
Conclusión
Este estudio demuestra que una semana de inmersión diaria en agua fría puede activar mecanismos celulares que mejoran la salud general. La combinación de más autofagia y menos apoptosis sugiere que el cuerpo humano tiene formas naturales de defenderse, si se le estimula correctamente. La investigación abre el camino a nuevas terapias basadas en estímulos físicos simples, como el frío, para fortalecer la salud celular y prevenir enfermedades.
- King, K. E., McCormick, J. J., & Kenny, G. P. (2025). The Effect of 7-Day Cold Water Acclimation on Autophagic and Apoptotic Responses in Young Males. Advanced Biology, 9(2), 2400111.




