La salud auditiva suele pasar desapercibida hasta que aparecen problemas como sordera, mareos o zumbidos. Sin embargo, muchos desconocen que ciertos medicamentos pueden dañar directamente el oído interno. Según la Organización Mundial de la Salud, millones de personas podrían sufrir efectos secundarios auditivos por el uso de fármacos comunes.
Algunos antibióticos, quimioterápicos o incluso diuréticos, aunque resultan vitales para tratar enfermedades graves, también poseen un riesgo oculto: la ototoxicidad. Este término describe el daño irreversible que ciertos fármacos causan en las células sensoriales del oído, esenciales para escuchar y mantener el equilibrio.
Por ello, identificar los medicamentos que causan problemas de audición resulta clave para prevenir complicaciones. La investigación científica ha permitido reconocer seis grupos principales de fármacos con efectos adversos auditivos, alertando tanto a médicos como a pacientes.
Antibióticos aminoglucósidos y pérdida auditiva
Los antibióticos aminoglucósidos como gentamicina, amikacina o tobramicina se emplean para tratar infecciones graves. Sin embargo, Cold Spring Harbor Perspectives in Medicine reporta que entre el 20% y el 50% de los pacientes desarrollan daños auditivos tras su uso.
Según un estudio en Frontiers in Cellular Neuroscience, este efecto se debe a la acumulación del fármaco en las células ciliadas del oído interno, donde genera radicales libres que las destruyen de forma irreversible, provocando sordera progresiva y, en muchos casos, zumbidos persistentes.
Además, un artículo en The Anatomical Record, advierte que algunos aminoglucósidos no solo afectan la audición, sino también el equilibrio. La gentamicina, por ejemplo, es altamente vestibulotóxica, pudiendo generar mareos crónicos y pérdida de estabilidad.
Cisplatino y otros quimioterápicos
El cisplatino es uno de los fármacos más eficaces contra tumores sólidos, con tasas de curación muy altas en cáncer testicular. Sin embargo, un estudio publicado en Journal of Chinese Medical Association, documenta que hasta un 77 % de los pacientes tratados desarrollan pérdida auditiva irreversible.
Este medicamento penetra en el oído interno a través de transportadores específicos. El artículo en Cold Spring Harbor Perspectives in Medicine explica que una vez dentro daña el ADN de las células, bloquea procesos vitales y genera estrés oxidativo. El resultado es la muerte celular y un deterioro auditivo acumulativo.
Otros compuestos de la misma familia, como carboplatino u oxaliplatino, también pueden dañar el oído. No obstante, la investigación publicada en The Anatomical Record señala al cisplatino como el agente con mayor potencial lesivo sobre la función auditiva.
Diuréticos de asa y sus riesgos auditivos
De acuerdo con el estudio en The Anatomical Record, los diuréticos de asa, como la furosemida y la bumetanida, se emplean para tratar hipertensión y enfermedades cardíacas. Aunque sus efectos ototóxicos suelen ser temporales, combinados con antibióticos aminoglucósidos pueden causar un daño irreversible.
Un estudio publicado en American Journal of Audiology, revela que, estos fármacos alteran la composición iónica de la endolinfa, el fluido del oído interno, lo que genera desequilibrios que afectan tanto a la audición como al equilibrio. Algunos pacientes experimentan zumbidos y mareos poco después de iniciar el tratamiento
La combinación de diuréticos y quimioterápicos incrementa aún más el riesgo, representando un desafío en pacientes oncológicos que también requieren control de líquidos corporales.
Antiinflamatorios y analgésicos comunes
De acuerdo a Schacht et al., (2012). El ácido acetilsalicílico, conocido como aspirina, y otros salicilatos pueden provocar tinnitus y pérdida auditiva transitoria. Aunque en la mayoría de los casos los síntomas desaparecen al suspender el medicamento, en dosis altas el riesgo aumenta considerablemente.
En concordancia, el estudio en Cold Spring Harbor Perspectives in Medicine reporta que paracetamol y otros analgésicos no opioides también han sido vinculados a un mayor riesgo de problemas auditivos, especialmente en consumo prolongado.
Estos medicamentos suelen considerarse seguros, pero la evidencia muestra que un consumo prolongado, especialmente en combinación con otros fármacos, eleva la probabilidad de complicaciones auditivas.
Antimaláricos y antibióticos específicos
Medicamentos como la cloroquina y la quinina, empleados históricamente contra la malaria, pueden producir tinnitus, mareos y pérdida de audición. El mecanismo exacto aún se investiga, pero parece vincularse a daños en el nervio auditivo.
Asimismo, antibióticos como la vancomicina, especialmente cuando se administra junto a aminoglucósidos, incrementan el riesgo de ototoxicidad. Este efecto combinado representa un peligro considerable en tratamientos hospitalarios.
Aunque estos fármacos han salvado millones de vidas, su potencial ototóxico obliga a un monitoreo riguroso en pacientes en riesgo.
Inhibidores de la fosfodiesterasa
El artículo publicado en The Anatomical Recorden, describe que medicamentos populares para la disfunción eréctil, como sildenafil (Viagra) o tadalafil (Cialis), han recibido advertencias de seguridad debido a casos de pérdida súbita de audición y vértigo
El mecanismo no está completamente claro, pero se cree que afecta la perfusión sanguínea en el oído interno, reduciendo el aporte de oxígeno y nutrientes a las células sensoriales.
Aunque estos efectos son poco frecuentes, la creciente popularidad de estos fármacos justifica la alerta. Pacientes que noten zumbidos o pérdida auditiva repentina deben suspender su uso y acudir al médico.
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Conclusión
Los medicamentos que causan afecciones auditivas representan un reto clínico. Aminoglucósidos, cisplatino, diuréticos de asa, antiinflamatorios, antimaláricos y fármacos para la disfunción eréctil han demostrado su potencial de provocar sordera, mareos y tinnitus.
El conocimiento científico permite equilibrar riesgos y beneficios, pero la prevención depende de un monitoreo médico cercano. Detectar a tiempo los síntomas puede evitar daños permanentes y preservar una calidad de vida saludable.
- Fu, X., Wan, P., Li, P., Wang, J., Guo, S., Zhang, Y., et al. (2021). Mechanism and prevention of ototoxicity induced by aminoglycosides. Frontiers in Cellular Neuroscience. DOI: 10.3389/fncel.2021.692762
- Hsieh, C.-Y., Tsai, C.-Y., Chou, Y.-F., Hsu, C.-J., Wu, H.-P., & Wu, C.-C. (2024). Otoprotection against aminoglycoside- and cisplatin-induced ototoxicity focusing on the upstream drug uptake pathway. Journal of Chinese Medical Association. DOI: 10.1097/JCMA.0000000000001023
- Schacht, J., Talaska, A. E., & Rybak, L. P. (2012). Cisplatin and aminoglycoside antibiotics: Hearing loss and its prevention. The Anatomical Record. DOI: 10.1002/ar.22578
- Steyger, P. S. (2021). Mechanisms of aminoglycoside- and cisplatin-induced ototoxicity. American Journal of Audiology. DOI: 10.1044/2021_AJA-21-00006
- Kros, C. J., & Steyger, P. S. (2019). Aminoglycoside- and cisplatin-induced ototoxicity: Mechanisms and otoprotective strategies. Cold Spring Harbor Perspectives in Medicine. DOI: 10.1101/cshperspect.a033548
