El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) afecta a millones de personas en el mundo, tanto niños como adultos. Esta condición no solo se manifiesta con problemas de atención o impulsividad, sino también con un mayor riesgo de sufrir accidentes, adicciones o incluso problemas legales.
En los últimos años, el uso de medicamentos para TDAH se ha vuelto cada vez más común, generando debates sobre su seguridad y eficacia más allá de los síntomas principales. Sin embargo, una nueva investigación publicada en The BMJ ofrece una perspectiva alentadora sobre sus beneficios.
Según este estudio realizado por investigadores del Instituto Karolinska, los medicamentos para TDAH podrían tener un impacto positivo mucho mayor del que se pensaba, ayudando a reducir conductas de riesgo como el abuso de sustancias, los intentos de suicidio, los accidentes de tráfico y los delitos.
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Un estudio con más de 148 mil personas
El estudio, publicado en The BMJ, analizó a 148.581 personas en Suecia de entre 6 y 64 años diagnosticadas recientemente con TDAH. Aproximadamente el 57% de ellas inició tratamiento farmacológico, siendo el metilfenidato el más recetado. Los investigadores siguieron a los participantes durante dos años, comparando a quienes recibieron tratamiento con aquellos que no lo hicieron.
Los resultados fueron claros: los fármacos para TDAH se asociaron con una disminución significativa en la ocurrencia de comportamientos de riesgo. Por ejemplo, el riesgo de intento suicida fue un 17% menor en quienes tomaron medicación, y el abuso de sustancias disminuyó en un 15%. También se observó una reducción del 12% en accidentes de tráfico y del 13% en conductas delictivas.
Efectos más fuertes en quienes ya habían tenido problemas
Uno de los hallazgos más interesantes fue que los beneficios eran especialmente marcados en personas que ya habían presentado conductas de riesgo antes del tratamiento. En este grupo, la reducción de suicidios, abuso de drogas y delitos fue incluso más pronunciada.
Esto sugiere que los medicamentos para TDAH no solo ayudan a controlar los síntomas de desatención o impulsividad, sino que también podrían tener un efecto protector sobre la salud mental y social de los pacientes.
El estudio también observó que los efectos eran mayores en adultos que en niños, y que las mujeres parecían beneficiarse más que los hombres en la reducción de conductas delictivas.
Mecanismos posibles: más atención, menos impulsividad
Los investigadores creen que la explicación está en los efectos directos de los medicamentos para TDAH sobre el cerebro. Al mejorar la atención y reducir la impulsividad, los pacientes toman decisiones más reflexivas, lo que disminuye el riesgo de accidentes, consumo de drogas o comportamientos agresivos.
Por ejemplo, un mejor control de los impulsos puede reducir la posibilidad de cometer actos delictivos o de caer en adicciones, mientras que una mayor concentración podría prevenir accidentes de tráfico o laborales.
Estos hallazgos se suman a investigaciones anteriores que ya habían sugerido que los medicamentos estimulantes, como el metilfenidato o las anfetaminas, pueden mejorar la función ejecutiva y la regulación emocional en pacientes con TDAH.
Diferencias entre fármacos estimulantes y no estimulantes
El estudio también comparó los efectos de los medicamentos estimulantes con los no estimulantes. Los primeros demostraron ser más efectivos en la reducción de todas las conductas de riesgo analizadas.
Los fármacos estimulantes, como el metilfenidato y la lisdexanfetamina, se asociaron con menores tasas de consumo de sustancias, delitos y accidentes. En cambio, los no estimulantes, como la atomoxetina y la guanfacina, mostraron efectos positivos, pero de menor magnitud.
Según los autores, estos resultados respaldan las guías clínicas que recomiendan iniciar el tratamiento con estimulantes y usar alternativas no estimulantes solo cuando existan contraindicaciones o mala tolerancia.
Un enfoque más amplio sobre el tratamiento del TDAH
Más allá de los resultados clínicos, los autores destacan que estos hallazgos deberían influir en la forma en que se percibe y aborda el TDAH. El tratamiento farmacológico, bien manejado, no solo mejora el rendimiento académico o laboral, sino que también puede tener un impacto real en la calidad de vida, la seguridad y la integración social de quienes lo padecen.
Además, el estudio muestra la importancia de continuar investigando sobre los efectos a largo plazo de estos medicamentos en diferentes poblaciones y contextos. Los autores subrayan que se necesitan ensayos clínicos más amplios que midan resultados más allá de los síntomas del TDAH, incluyendo la salud mental, la prevención de accidentes y la conducta social.
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Conclusión
En conjunto, la evidencia sugiere que los medicamentos para TDAH ofrecen beneficios más amplios de lo que se pensaba, reduciendo riesgos que pueden comprometer seriamente la vida de las personas afectadas.
Como señalan los autores del estudio, el tratamiento farmacológico para TDAH no solo alivia los síntomas principales del trastorno, sino que también puede proteger a los pacientes de consecuencias graves como el suicidio, la adicción o la delincuencia.
