Un ADN viral incrustado en el genoma humano, que estรก allรญ desde las antiguas infecciones, sirve como antiviral y protege a las cรฉlulas humanas contra ciertos infecciones vรญricas actuales, segรบn una investigaciรณn publicado en Science.
Estudios anteriores han demostrado que los fragmentos de ADN vรญrico antiguo -llamados retrovirus endรณgenos- presentes en los genomas de ratones, pollos, gatos y ovejas proporcionan inmunidad contra los virus modernos que se originan fuera del organismo al impedirles entrar en las cรฉlulas huรฉsped.
Aunque el presente estudio se realizรณ con cรฉlulas humanas cultivadas en laboratorio, muestra que el efecto antiviral de los retrovirus endรณgenos probablemente tambiรฉn existe para los humanos.
La investigaciรณn es importante porque si se sigue investigando se podrรญa descubrir un conjunto de proteรญnas antivirales naturales que conduzcan a tratamientos sin efectos secundarios autoinmunes. El trabajo revela la posibilidad de un sistema de defensa del genoma que no ha sido caracterizado, pero que podrรญa ser bastante amplio.
“Los resultados muestran que en el genoma humano tenemos una reserva de proteรญnas que tienen el potencial de bloquear una amplia gama de virus”, dijo Cedric Feschotte, profesor de biologรญa molecular y genรฉtica en el Colegio de Agricultura y Ciencias de la Vida.
Los retrovirus endรณgenos representan alrededor del 8% del genoma humano, es decir, al menos cuatro veces la cantidad de ADN que compone los genes que codifican las proteรญnas.
Los retrovirus introducen su ARN en una cรฉlula huรฉsped, que se convierte en ADN y se integra en el genoma del huรฉsped. A continuaciรณn, la cรฉlula sigue las instrucciones genรฉticas y fabrica mรกs virus.
De este modo, el virus secuestra la maquinaria transcripcional de la cรฉlula para replicarse. Normalmente, los retrovirus infectan cรฉlulas que no pasan de una generaciรณn a otra, pero algunos infectan cรฉlulas germinales, como un รณvulo o un espermatozoide, lo que abre la puerta a que el ADN retroviral pase de padres a hijos y acabe convirtiรฉndose en un elemento permanente del genoma del huรฉsped.
Para que los retrovirus entren en una cรฉlula, una proteรญna de la envoltura vรญrica se une a un receptor en la superficie de la cรฉlula, como una llave en una cerradura. La envoltura tambiรฉn se conoce como proteรญna de espiga para ciertos virus, como el SARS-CoV-2.
En el estudio, Feschotte y sus colegas utilizaron la genรณmica computacional para escanear el genoma humano y catalogar todas las posibles secuencias de codificaciรณn de la proteรญna de la envoltura retroviral que pudieran haber conservado la actividad de uniรณn al receptor.
A continuaciรณn, realizaron mรกs pruebas para detectar cuรกles de estos genes estaban activos, es decir, que expresaban productos gรฉnicos de la envoltura retroviral en determinados tipos de cรฉlulas humanas.
“Encontramos pruebas claras de expresiรณn”, dijo Feschotte, “y muchos de ellos se expresan en el embriรณn temprano y en las cรฉlulas germinales, y un subconjunto se expresa en las cรฉlulas inmunitarias tras la infecciรณn”.
Una vez que los investigadores identificaron las proteรญnas antivirales de la envoltura que se expresan en diferentes contextos, se centraron en una de ellas, la Suppressyn, porque se sabรญa que se unรญa a un receptor llamado ASCT2, el punto de entrada celular para un grupo diverso de virus llamados retrovirus de tipo D. Suppressyn mostrรณ un alto nivel de expresiรณn en la placenta y en el desarrollo embrionario humano muy temprano.
A continuaciรณn, realizaron experimentos en cรฉlulas humanas similares a las de la placenta, ya que รฉsta es un objetivo habitual de los virus.
Las cรฉlulas se expusieron a un retrovirus de tipo D llamado RD114, que se sabe que infecta de forma natural a especies felinas, como el gato domรฉstico.
Mientras que otros tipos de cรฉlulas humanas que no expresan Suppressyn podรญan infectarse fรกcilmente, las cรฉlulas madre placentarias y embrionarias no se infectaron.
Cuando los investigadores eliminaron experimentalmente la Suppressyn de las cรฉlulas de la placenta, รฉstas se volvieron susceptibles a la infecciรณn por RD114; cuando se devolviรณ la Suppressyn a las cรฉlulas, รฉstas recuperaron la resistencia.
Ademรกs, los investigadores hicieron experimentos inversos, utilizando una lรญnea celular de riรฑรณn embrionario normalmente susceptible a la RD114. Las cรฉlulas se volvieron resistentes cuando los investigadores introdujeron experimentalmente Suppressyn en estas cรฉlulas.
El estudio muestra cรณmo una proteรญna humana de origen retroviral bloquea un receptor celular que permite la entrada e infecciรณn viral por una amplia gama de retrovirus que circulan en muchas especies no humanas.
De este modo, segรบn Feschotte, los antiguos retrovirus integrados en el genoma humano proporcionan un mecanismo de protecciรณn del embriรณn en desarrollo contra la infecciรณn por virus afines.
En el futuro se estudiarรก la actividad antiviral de otras proteรญnas derivadas de la envoltura codificadas en el genoma humano, concluyรณ Feschotte.
Referencia: John A.ย Frank, Manvendraย Singh,ย Harrison B.ย Cullen, et al. ยซEvolution and antiviral activity of a human protein of retroviral originยป.ย Science, 27 Oct 2022. DOI: 10.1126/science.abq7871
