La atrofia muscular espinal (AME) ha sido históricamente una de las enfermedades genéticas más devastadoras, pues afecta gravemente la capacidad motora de quienes la padecen. Hasta hace poco, los tratamientos posnatales habían logrado mejorar la esperanza de vida de los pacientes, pero no se contaba con una estrategia eficaz para evitar la progresión de la enfermedad desde antes del nacimiento.
Sin embargo, un estudio reciente publicado en The New England Journal of Medicine documenta un caso revolucionario: la administración del fármaco Risdiplam de manera prenatal habría conseguido, por primera vez, prevenir la manifestación de una forma letal de AME en un feto. Este logro sienta un precedente histórico en el campo de la medicina fetal y la terapia genética intrauterina.
¿Qué es la atrofia muscular espinal (AME)?
La atrofia muscular espinal, conocida popularmente como AME, engloba un conjunto de desórdenes neuromusculares de origen genético que afectan directamente a las motoneuronas de la médula espinal. El gen implicado en la mayoría de los casos es el SMN1, responsable de producir una proteína esencial para la supervivencia de las neuronas motoras, la proteína SMN.
Cuando este gen presenta mutaciones o deleciones, el cuerpo no genera la cantidad suficiente de proteína SMN, lo que provoca debilidad muscular progresiva y, en los casos más severos, riesgo de muerte temprana. La gravedad de la AME se clasifica en cuatro tipos (1, 2, 3 y 4), siendo el tipo 1 el más severo. Se manifiesta en los primeros meses de vida con una marcada debilidad muscular y dificultades respiratorias, que pueden ser fatales sin una intervención temprana.
A pesar de la complejidad de esta enfermedad, el organismo humano cuenta con un segundo gen, SMN2, que produce la misma proteína SMN, aunque en menor medida debido a alteraciones en el proceso de splicing del ARN. Los tratamientos más recientes para la AME buscan precisamente mejorar la funcionalidad de SMN2 y aumentar los niveles de proteína SMN. Con ello, se trata de mantener el funcionamiento de las motoneuronas y frenar la progresión de la enfermedad.
El papel de Risdiplam en AME
Risdiplam es un fármaco oral aprobado por autoridades sanitarias de diversos países para tratar la atrofia muscular espinal, y su función primordial radica en modular el splicing del gen SMN2. De este modo, consigue que el SMN2 produzca más proteína SMN de alta calidad, compensando la ausencia o el mal funcionamiento del SMN1.
La eficacia de Risdiplam ha sido documentada en múltiples ensayos clínicos, en especial en pacientes con AME tipo 1 que reciben el tratamiento después del nacimiento. Sin embargo, el caso reportado recientemente señala que el fármaco puede ser administrado también en el tercer trimestre de gestación, cruzando la barrera placentaria para llegar al feto y comenzar a proteger las neuronas motoras antes de que éstas sufran un daño irreversible.
El primer caso de terapia intrauterina
Los autores del estudio presentaron el caso de una madre cuyo feto había sido diagnosticado prenatalmente con AME tipo 1. La determinación se hizo a través de amniocentesis, revelando la ausencia del gen SMN1 y la presencia de dos copias de SMN2, un perfil genético asociado a la forma más severa de la enfermedad.
- Perfil genético: Confirmación de AME tipo 1 por carencia de SMN1.
- Momento de intervención: Semana 32 de gestación.
- Fármaco empleado: Risdiplam.
- Modo de administración: Oral a la madre, cuyo organismo permitió la llegada del fármaco al entorno fetal.
Durante este lapso, los médicos llevaron un control riguroso de la evolución del embarazo y de la salud tanto de la madre como del feto. Se realizaron ecografías periódicas para corroborar la correcta formación y actividad fetal, además de análisis de sangre y líquido amniótico para verificar la cantidad de Risdiplam y sus efectos en los niveles de la proteína SMN.
Evolución tras el nacimiento
El bebé nació alrededor de la semana 39 de gestación y continuó recibiendo Risdiplam de manera oral después del parto. Al momento de la última evaluación incluida en el estudio (aproximadamente a los 30 meses de vida), no se evidenciaban signos de AME: ni hipotonía, ni debilidad muscular ni problemas respiratorios característicos del tipo 1.
Algunos hallazgos médicos, como un defecto en el tabique cardíaco y ligeros problemas visuales, se atribuyeron a eventos ocurridos muy al inicio del desarrollo embrionario, previo a la administración del fármaco. Dichas alteraciones no parecen guardar relación con la AME ni con efectos adversos de Risdiplam.
Importancia de la detección temprana
El principal aprendizaje de este reporte es la crucial relevancia de la detección prenatal. Si bien ya existían terapias que mejoraban las perspectivas de los bebés con AME tras el nacimiento, esta intervención intrauterina demuestra que un inicio aún más temprano del tratamiento podría evitar la pérdida de motoneuronas y prevenir la aparición de síntomas devastadores.
- Pruebas genéticas: La amniocentesis fue clave para el diagnóstico del feto, permitiendo identificar la mutación génica responsable de la AME tipo 1.
- Ventaja del diagnóstico precoz: Al confirmar la afección a tiempo, se logró programar la administración de Risdiplam antes de que las motoneuronas iniciaran el proceso de degeneración.
- Monitoreo constante: Un riguroso esquema de ultrasonidos y exámenes de laboratorio garantizó la seguridad de la madre y del feto, evaluando la eficacia y los posibles riesgos del tratamiento.
Aplicaciones en la medicina fetal
La posibilidad de tratar enfermedades genéticas mortales antes del nacimiento abre una puerta inédita en la medicina fetal. Hasta ahora, las intervenciones intrauterinas se enfocaban en cirugías fetales para malformaciones físicas (por ejemplo, reparación de espina bífida). Sin embargo, el caso de AME demuestra el potencial de las terapias farmacológicas que actúan a nivel molecular.
Nuevos horizontes terapéuticos: Con la evidencia de que Risdiplam puede cruzar la barrera placentaria y producir efectos positivos en el feto, la investigación futura podría centrarse en otras enfermedades de base genética.
Ensayos clínicos ampliados: Para confirmar que este procedimiento es seguro y eficaz de manera consistente, serán necesarios estudios con mayor número de pacientes y un seguimiento a largo plazo. Resulta prioritario evaluar la estabilidad de la recuperación neuromuscular, así como descartar posibles efectos secundarios en etapas avanzadas del desarrollo infantil.
Futuros avances en terapia génica
El éxito observado en este caso impulsa a científicos e instituciones médicas a explorar más a fondo el uso de edición génica y terapia celular antes del nacimiento. Técnicas como CRISPR-Cas9, que permiten corregir mutaciones en el ADN, podrían combinarse con fármacos como Risdiplam para proporcionar soluciones más integrales y definitivas.
Asimismo, la monitorización continua de marcadores sanguíneos y la evaluación de los niveles de neurofilamentos y SMN, tanto en la madre como en el recién nacido, pueden servir como guías para mejorar la dosificación y el momento de la intervención. En el futuro, este enfoque personalizado podría adaptarse a distintas variantes de AME y a otras patologías genéticas.
Conclusión
La hazaña de haber logrado lo que se describe como “curar” una enfermedad genética mortal antes del nacimiento en un solo caso abre un escenario completamente nuevo para la medicina perinatal y genética. Más allá de evitar los efectos devastadores de la AME tipo 1, esta intervención prenatal con Risdiplam demuestra la posibilidad real de actuar sobre el genoma y la fisiología del feto en fases donde la enfermedad aún no ha manifestado síntomas.
Si bien todavía se requieren investigaciones adicionales para confirmar la eficacia y seguridad de este tratamiento a gran escala, el hito marcó un punto de inflexión en la forma de abordar la AME y otras patologías de origen genético. Con un diagnóstico cada vez más temprano y una terapia molecular específica, la esperanza es que más niños nazcan libres de enfermedades graves que antes eran consideradas inevitables.
- Finkel, R. S., Hughes, S. H., Parker, J., Civitello, M., Lavado, A., Mefford, H. C., Mueller, L., & Kletzl, H. (2025). Risdiplam for Prenatal Therapy of Spinal Muscular Atrophy. The New England Journal of Medicine. DOI: 10.1038/d41586-025-00534-0
- Alves, C. R. R., Petrillo, M., Spellman, R., et al. (2021). Implications of circulating neurofilaments for spinal muscular atrophy treatment early in life: a case series. Molecular Therapy Methods & Clinical Development. DOI: 10.1016/j.omtm.2021.10.011

Excelente y esperanzador protocolo médico