La carne sintética es indistinguible de la carne real | Vídeo.

Ahora resulta que los seres humanos parecemos incapaces de distinguir entre el sabor de la carne sintética y la real.

Por lo menos esta es la conclusión del resultado de una cata a ciegas con tres reconocidos ‘gourmets’ israelíes, uno de ellos «probador profesional y juez de ‘MasterChef» Michal Ansky.

La degustación fue organizada por la empresa emergente de tecnología cárnica SuperMeat, con sede en Tel Aviv, en su restaurante interno, The Chicken.

Solo unos pocos periodistas y un par de curiosos asistieron a la degustación, pero marca un cambio sísmico en el mundo de la tecnología alimentaria.

Rodeada de cámaras y sentada en el bar de un restaurante, Michal Ansky olió las dos muestras, etiquetadas A y B, colocadas frente a ella.

Un equipo de abogados observó, con la tarea de asegurarse de que la cata fuera realmente a ciegas.

Incluso el chef que salteó la carne en aceite de girasol, sin sal, sin condimentos, no sabía cuál era cuál.

La muestra A era ligeramente más oscura que la B, pero por lo demás ambas se veían y olían igual.

La catadora probó la muestra A, luego B, luego A nuevamente, y frunció el ceño con concentración.

Ambas muestras se habían molido finamente, por lo que era imposible distinguir, pero ella apostaría su dinero y su reputación a que la muestra A es carne real.

Los jueces apuntaron que ambas muestras —etiquetadas como A y B— no tenían mucho sabor, algo de esperar por tratarse de carne de pechuga. Sin la piel y sin aderezos, la pechuga de pollo no es sabrosa, pero sigue sabiendo a pollo.

Uno de los jueces —el chef y propietario de restaurantes israelí Yair Yosefi— fue capaz de detectar una diferencia entre las dos carnes, pero admitió que no era capaz de apuntar cuál carne era la de pollo real y cuál la cultivada en laboratorio.

Yosefi pensó que quizás el pollo crecido en granja sería la muestra B, pero la jueza de ‘MasterChef’ —Michal Ansky— pensó que era justo lo contrario, porque la B tenía menos sabor que la A.

La respuesta correcta: la B era el pollo real. Yosefi acertó de casualidad. Ansky se equivocó, aunque estaba totalmente convencida de que la muestra A era el pollo cultivado.

Ansky se alegró de estar equivocada. Según ella, la migración a la carne cultivada es inevitable porque la producción global actual es insostenible.

El proceso de creación de carne cultivada se conoce como ‘agricultura celular’ y requiere una sola célula (en este caso, de un pollo), que puede tomarse de un ave viva a través de una biopsia, un trozo de carne fresca, un banco de células o de la raíz de una pluma.

Luego, esa célula se alimenta con nutrientes como los que se encuentran en la soja y el maíz antes de dejarla madurar en un gran recipiente de acero.

El proceso toma alrededor de 14 días de principio a fin, y el producto final es carne picada cruda.

[…] Si deseas mayor información, diríjase aquí para obtener un desglose más detallado.

1 comentario en “La carne sintética es indistinguible de la carne real | Vídeo.”

  1. Supongo que para bien o para mal, las diferencias para la alimentación humana son mas que el sabor, textura etc.

    Como alternativas a la alimentación humana, los vegetales, en todas sus variantes están ahí. No tiene porque ser la dieta carnívora, ni las proteínas solamente de origen animal.

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