La posibilidad de hablar con animales ha fascinado a la humanidad desde hace siglos, pero hoy se acerca a una realidad científica gracias a la inteligencia artificial. Investigadores de diversas partes del mundo están desarrollando tecnologías que podrían traducir el lenguaje de especies complejas como cetáceos, aves o primates.
Los cachalotes, delfines y ballenas jorobadas están al centro de estos esfuerzos, debido a la complejidad y estructura de sus sistemas de comunicación. Este avance no solo representa un hito tecnológico, sino que también plantea preguntas éticas, ecológicas y filosóficas sobre la relación humano-animal.
Proyecto CETI: traducir el idioma de los cachalotes
El Proyecto CETI (Iniciativa de Traducción de Cetáceos) busca descifrar el lenguaje de los cachalotes usando IA entrenada con millones de grabaciones acústicas. Este estudio se realiza en el Caribe, donde los investigadores graban codas: secuencias de clics cortos, emitidos por estos animales para comunicarse entre sí.
Las codas tienen estructura jerárquica y patrones que recuerdan a las palabras y frases del lenguaje humano. CETI ha identificado comportamientos como turnarse al hablar, diferenciar individuos por sonidos específicos y usar clics como signos de puntuación.
La metodología del proyecto incluye:
• Micrófonos submarinos para grabar durante meses seguidos
• Algoritmos de aprendizaje profundo que reconocen patrones en clics
• Comparación de sonidos con contextos de comportamiento
• Colaboración con lingüistas, biólogos y expertos en IA
En 2026, se espera probar un prototipo de comunicación “ballenística” artificial para interactuar en tiempo real con cachalotes salvajes.
DolphinGemma: inteligencia artificial entrenada con 40 años de datos
Otro avance clave proviene de Google, que desarrolló DolphinGemma, una IA entrenada con décadas de grabaciones de delfines. Este sistema fue capaz de identificar un sonido que los delfines asocian con el alga sargazo, lo que se considera una “palabra” compartida.
La IA distingue vocalizaciones con significado ecológico, como nombres propios, objetos o ubicaciones específicas. Se trabaja en crear un “diccionario delfín” con equivalencias aproximadas en palabras humanas.
En la práctica, los experimentos han revelado:
• Delfines imitando vocales humanas (A, E, O, U)
• Respuestas diferenciadas a llamados humanos conocidos
• Patrones sonoros transmitidos entre generaciones
Estos hallazgos consolidan a los delfines como una de las especies con mayor potencial para la traducción interespecie.
Cantos de ballenas jorobadas y el ruido del océano
Las ballenas jorobadas producen cantos complejos que duran hasta 24 horas y se propagan por miles de kilómetros bajo el agua. En Alaska, científicos lograron mantener un diálogo acústico de 20 minutos con una ballena llamada Twain, usando sonidos “whup/throp” de llamada-respuesta.
Este experimento, relacionado con el programa SETI de búsqueda de vida extraterrestre, también entrena protocolos de comunicación más allá del planeta. Pero estos cantos enfrentan una nueva amenaza: el ruido oceánico provocado por actividades humanas.
Desde 1960, el sonido marino ha aumentado tres decibelios por década, afectando gravemente la vida acuática.
Estudios recientes indican:
• Ballenas jorobadas dejan de cantar al acercarse a barcos (hasta 1,2 km antes)
• Arrecifes de coral degradados se vuelven silenciosos, perdiendo su diversidad sonora
El paisaje sonoro natural es vital para la comunicación animal y su alteración impacta directamente su supervivencia.
Un reto filosófico y cognitivo: ¿podemos realmente entenderlos?
Los animales no se comunican solo con sonidos: usan señales químicas, visuales, térmicas y táctiles. Cada especie habita su propio “umwelt”, término acuñado por Jakob von Uexküll para describir su mundo perceptivo particular.
Traducir este conjunto de señales requiere una IA capaz de interpretar realidades sensoriales muy distintas a las humanas. Además, el lenguaje podría no funcionar como el nuestro. Algunas especies codifican el espacio, el tiempo y la identidad de manera radicalmente diferente.
Conclusión
La IA ha acelerado los avances en comprensión animal, pero también abre debates sobre cómo usamos ese conocimiento. El apoyo financiero, como los 10 millones de dólares ofrecidos por la Fundación Jeremy Coller, ha impulsado proyectos ambiciosos en biología e IA.
Si logramos comunicarnos con otras especies, deberemos redefinir cómo las tratamos, las comprendemos y coexistimos con ellas.
Los posibles impactos incluyen:
• Cambios legales en los derechos de animales inteligentes
• Nuevas tecnologías de conservación basadas en lenguaje compartido
• Protocolos para mitigar el ruido marino y preservar paisajes sonoros
• Debate ético sobre intervenir o no en culturas animales autónomas
Stephen Budiansky dijo: “Si un león pudiera hablar, probablemente podríamos entenderlo. Simplemente ya no sería un león”. Hoy, esa frase se resignifica: quizá sí podamos entenderlo, y aun así, seguirá siendo un león.
- Andreas, J., et al. (2021). Cetacean Translation Initiative: A roadmap to deciphering the communication of sperm whales (arXiv:2104.08614). arXiv.
