La infertilidad femenina afecta a millones de mujeres en todo el mundo. Una de sus causas más complejas es la insuficiencia ovárica prematura (POI, por sus siglas en inglés), un trastorno en el que los ovarios dejan de funcionar adecuadamente antes de los 40 años. Esta condición no solo impide la ovulación y la producción hormonal, sino que también deteriora significativamente la calidad de vida.
En la búsqueda de terapias para la infertilidad femenina, un equipo de investigadores ha identificado tres proteínas clave derivadas de células madre con potencial para revertir esta condición. Este hallazgo representa un paso significativo hacia nuevas soluciones biotecnológicas para restaurar la función ovárica.
Según el estudio presentado en el Congreso de la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología (ESHRE), la combinación de las proteínas trombospondina 1 (THBS1), kit ligand (KITLG) y factor de crecimiento fibroblástico 2 (FGF2) mejora la calidad de los ovocitos y favorece el desarrollo embrionario en modelos animales con POI.
Proteínas clave para la infertilidad femenina
Las proteínas THBS1, KITLG y FGF2 ya habían sido reconocidas por su participación en distintos procesos fisiológicos del ovario. Sin embargo, este estudio demuestra que su administración conjunta puede tener un efecto sinérgico sobre la función ovárica deteriorada.
THBS1 está relacionada con la vascularización y la integridad del entorno ovárico. KITLG es esencial para la comunicación entre células germinales y somáticas. FGF2, por su parte, regula la proliferación celular y promueve el crecimiento folicular. La combinación de estas tres moléculas potencia la regeneración del tejido ovárico dañado.
En el estudio experimental, ratones con insuficiencia ovárica inducida por quimioterapia recibieron inyecciones intraováricas con estas proteínas. Como resultado, se observó un incremento en el número de ovocitos maduros y una mejora en la tasa de embriones viables tras la fecundación in vitro.
El papel de FGF2 en la regeneración ovárica
FGF2 ha sido objeto de diversos estudios por su impacto en la restauración de la reserva ovárica. De acuerdo con una investigación publicada en Molecular and Cellular Endocrinology, FGF2 promueve la proliferación de células de la granulosa dañadas por cisplatino, un agente quimioterápico común.
Este factor de crecimiento actúa mediante la vía de señalización Hippo-YAP, que regula funciones celulares como la proliferación, la apoptosis y la regeneración tisular. Al inhibir la ruta Hippo y activar la proteína YAP, FGF2 permite que las células sobrevivientes recuperen su capacidad funcional.
El estudio también demostró que FGF2 mejora la reserva folicular y los niveles hormonales en modelos murinos con POI. Estos resultados refuerzan su papel como componente fundamental en terapias para infertilidad femenina.
KITLG y THBS1: funciones complementarias en el ovario
KITLG (conocido como factor de células madre) es una proteína crítica en la maduración folicular. Estimula la supervivencia y el crecimiento de las células germinales al interactuar con su receptor c-Kit. Esta interacción es esencial para la transición de folículos primordiales a estados más avanzados.
Por otro lado, THBS1 participa en la remodelación del tejido ovárico, especialmente en la angiogénesis (formación de vasos sanguíneos) y la prevención de fibrosis. En el contexto de POI, esta proteína ayuda a restablecer un microambiente adecuado para la función folicular.
La combinación de estas tres proteínas en un modelo animal sugiere una acción integrada: FGF2 estimula la proliferación, KITLG favorece la maduración ovocitaria y THBS1 asegura un entorno vascular saludable.
Terapias para la infertilidad femenina
La aplicación de terapias con proteínas para la infertilidad femenina representa una alternativa innovadora frente a los tratamientos hormonales convencionales, como la terapia de reemplazo hormonal (TRH). A diferencia de estas, las proteínas derivadas de células madre apuntan a regenerar la función ovárica de manera más integral.
De hecho, diversos estudios han mostrado que las células madre mesenquimales (MSCs) y sus factores secretados pueden mejorar la reserva folicular, disminuir la apoptosis celular y regular la respuesta inmune en el ovario. Sin embargo, las terapias con células completas conllevan riesgos inmunológicos y regulatorios.
Por ello, la utilización directa de proteínas como FGF2, KITLG y THBS1 podría evitar los riesgos asociados a la manipulación celular, conservando los beneficios regenerativos.
Perspectivas futuras y aplicaciones clínicas
Aunque los resultados en animales son alentadores, aún se requieren estudios clínicos para evaluar la seguridad, eficacia y dosificación óptima de estas terapias en humanos. La esperanza es que estas proteínas puedan aplicarse mediante inyecciones localizadas o sistemas de liberación controlada.
Si bien aún estamos lejos de una cura definitiva, este hallazgo podría abrir la puerta a nuevos tratamientos para mujeres con POI, una condición que hasta ahora carecía de soluciones eficaces y restaurativas.
El avance también podría beneficiar a mujeres que han perdido su función ovárica debido a tratamientos oncológicos, permitiendo recuperar su fertilidad natural y mejorar su calidad de vida.
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Conclusión
La identificación de tres proteínas clave de células madre que podrían revertir la infertilidad femenina representa un hito en la medicina reproductiva. Estas moléculas actúan de forma coordinada sobre la regeneración ovárica, mejorando la calidad ovocitaria y la respuesta hormonal.
Aunque aún se necesita investigación adicional, los hallazgos sientan las bases para el desarrollo de terapias más eficaces, seguras y accesibles para mujeres que enfrentan la infertilidad como consecuencia de la insuficiencia ovárica prematura.
- Buigues, A., Rodríguez-Hernández, C., Martínez, J., et al. (2025). Intraovarian treatment with a specific combination of stem cell-secreted factors reactivates ovarian function in a premature ovarian insufficiency (POI) mouse model. Human Reproduction. DOI: 10.1093/humrep/deaf097.013
- Cheng, F., Wang, J., Wang, R., et al. (2024). FGF2 promotes the proliferation of injured granulosa cells in premature ovarian failure via Hippo-YAP signaling pathway. Molecular and Cellular Endocrinology. DOI: 10.1016/j.mce.2024.112248
- Huang, Y., Zhu, M., Liu, Z., et al. (2022). Bone marrow mesenchymal stem cells in premature ovarian failure: Mechanisms and prospects. Frontiers in Immunology. DOI: 10.3389/fimmu.2022.997808
