Durante décadas, muchas personas pensaron que tener un niño o una niña era como lanzar una moneda: había 50% de posibilidades para cada uno. Esta idea se enseñaba en los libros escolares, en clases de biología e incluso entre médicos.
Pero un nuevo estudio publicado en la revista Science Advances viene a cambiar esa creencia. Científicos analizaron a más de 58 mil mujeres estadounidenses que tuvieron dos o más hijos entre los años 1956 y 2015. En total, se estudiaron más de 146 mil embarazos.
El resultado fue muy claro: algunas familias tienen más probabilidad de tener hijos del mismo sexo, ya sea todos varones o todas niñas. Es decir, la “moneda” que lanza cada familia puede estar inclinada sin que nadie lo sepa.
Las familias con hijos del mismo sexo son más comunes
Los investigadores notaron que, en familias con tres o más hijos, había una frecuencia mayor de hijos del mismo sexo que la esperada si todo fuera totalmente al azar. Por ejemplo:
- En familias con tres niñas, había un 58% de probabilidad de que el siguiente hijo también fuera niña.
- Y en familias con tres niños, esa probabilidad subía a un 61% para tener otro varón.
Este patrón no coincide con el 50% tradicional que se espera si cada embarazo fuera completamente independiente. Esto quiere decir que hay una especie de patrón familiar que puede influir, aunque sea levemente.
Factores maternos asociados
Uno de los hallazgos más claros fue que la edad materna al primer parto influye en las probabilidades. Las madres que tuvieron su primer hijo después de los 28 años mostraron mayor probabilidad de tener todos sus hijos del mismo sexo, en comparación con las que lo tuvieron antes de los 23.
Este efecto podría estar relacionado con cambios fisiológicos asociados a la edad, como variaciones en el pH vaginal o la duración de la fase folicular del ciclo menstrual. Un pH más ácido favorece la supervivencia de espermatozoides con cromosoma X (futuros niñas), mientras que ciclos más cortos podrían beneficiar a los portadores de cromosoma Y (futuros niños).
Algunos genes podrían estar relacionados
Además del análisis de los nacimientos, los investigadores hicieron un estudio genético usando una herramienta llamada GWAS (por sus siglas en inglés, estudio de asociación del genoma completo).
En este análisis, detectaron que ciertos genes de la madre podrían estar relacionados con tener hijos de un solo sexo:
- El gen NSUN6 se vinculó con familias que tuvieron solo niñas.
- El gen TSHZ1 se relacionó con madres que tuvieron solo varones.
Sin embargo, los expertos aclaran que estos resultados aún deben ser confirmados con más investigaciones. Por ahora, son señales interesantes, pero no pruebas definitivas.
Un modelo matemático explica mejor estos resultados
Los científicos usaron un modelo matemático especial llamado beta-binomial, que permite considerar que cada familia tenga su propia probabilidad única de tener niños o niñas. Esto es diferente al modelo tradicional (binomial), que asume que todos tienen una moneda “justa” con 50% de chances para cada sexo.
El modelo beta-binomial se ajustó mejor a los datos reales, sobre todo en las familias más grandes, donde se veía claramente el patrón de hijos del mismo sexo. Así, los investigadores concluyeron que no todos los nacimientos siguen exactamente las reglas del azar.
Otros factores como la altura, el tipo de sangre o el peso no tuvieron efecto
El estudio también analizó muchos otros factores para ver si influían en el sexo de los hijos:
- Color de cabello
- Tipo de sangre
- Índice de masa corporal (IMC)
- Altura
- Edad de la primera menstruación
El resultado fue que ninguno de estos factores mostró relación significativa. Es decir, cosas como el físico o la contextura de la madre no parecen influir en si tendrá niños o niñas.
El tamaño de la familia también tuvo su rol
Otro detalle interesante es que, en familias con solo dos hijos, el patrón era más equilibrado entre varones y niñas. Pero a medida que aumentaba el número de hijos, aumentaba también la posibilidad de que todos fueran del mismo sexo.
Esto refuerza la idea de que algunas familias tienen un patrón propio, y no es solo cuestión de azar.
Conclusión
Este estudio desafía la creencia popular de que tener un niño o una niña es como una ruleta rusa o una moneda al aire. En realidad, hay muchos factores sutiles que pueden inclinar la balanza, y algunos de ellos están dentro del cuerpo de la madre desde antes de quedar embarazada.
Aunque la diferencia no es enorme —estamos hablando de unos pocos puntos porcentuales—, sí es suficiente para notar que en ciertas familias puede haber un patrón genético o biológico que favorezca un sexo sobre otro.
Así que si conoces familias donde todos los hijos son varones, o todas son niñas, tal vez no sea simple coincidencia. La ciencia ahora dice que, en algunos casos, esa “moneda” familiar podría estar un poco cargada sin que nadie lo sepa.
- Siwen Wang et al.,Is sex at birth a biological coin toss? Insights from a longitudinal and GWAS analysis.Sci. Adv.11,eadu7402(2025).DOI:10.1126/sciadv.adu7402.

No se menciona el antígeno Y. Que puede estar presente en los espermatozoide con el cromosoma Y Y que explicaría las familias solo con hijas.
Excelente observación.