Durante siglos, ciertas culturas han utilizado hongos medicinales como alimentos y remedios naturales. Uno de los más curiosos y estudiados es el Hericium erinaceus, conocido como melena de león por su aspecto esponjoso.
Aunque tradicionalmente se vincula con la salud general, investigaciones recientes han descubierto que este hongo podría tener efectos sorprendentes sobre el crecimiento de células cerebrales y la memoria en ensayos preclínicos.
Científicos del Queensland Brain Institute en Australia identificaron compuestos activos en este hongo que, en pruebas de laboratorio, promueven el desarrollo de neuronas y favorecen la conectividad entre ellas.
Aunque este hallazgo aún no se ha probado directamente en humanos, abre la puerta a posibles aplicaciones futuras en salud cerebral y prevención de enfermedades neurodegenerativas.
¿Qué es la melena de león y cómo se relaciona con el cerebro?
La melena de león (Hericium erinaceus) es un hongo comestible y medicinal que crece naturalmente en bosques de Asia, Europa y América del Norte.
Los investigadores querían entender si los componentes de este hongo tenían efectos específicos sobre las células del cerebro, especialmente aquellas relacionadas con la memoria y la conexión neuronal.
Las neuronas se comunican entre sí mediante largas proyecciones llamadas axones y dendritas, y cuanto más se conectan, más fuerte y eficiente es la red de comunicación cerebral.
Lo que encontraron fue que los extractos del hongo no solo ayudaban a las neuronas a crecer, sino que también mejoraban su capacidad para conectarse entre sí, lo que sugiere mayor potencial para la memoria y aprendizaje.
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Cómo actuaron los compuestos del hongo en las pruebas de laboratorio
En su estudio publicado en Journal of Neurochemistry, los científicos aislaron varios compuestos bioactivos presentes en la melena de león, entre ellos las sustancias llamadas N-de feniletil isohericerina (NDPIH) y hericeno A, que demostraron tener un fuerte efecto sobre el crecimiento neuronal.
En ensayos preclínicos (que incluyen células cerebrales cultivadas en laboratorio y modelos animales), estos compuestos:
- Aumentaron el tamaño de los “conos de crecimiento” de las neuronas, estructuras clave que permiten a las células explorar su entorno y formar nuevas conexiones con otras neuronas.
- Promovieron la extensión de proyecciones neuronales, lo que favorece la comunicación entre diferentes áreas del cerebro.
- Mejoraron la memoria en pruebas preclínicas, al implicar rutas que ayudan a estabilizar y fortalecer las conexiones neuronales.
Estas estructuras y procesos son esenciales para funciones cognitivas como el aprendizaje, la memoria y la adaptación a nuevas experiencias.
Qué significa esto para la salud del cerebro humano
Aunque los resultados son prometedores, es importante entender que todavía faltan estudios en humanos para confirmar si estos beneficios observados en laboratorio también ocurren en personas. Por ahora, la evidencia disponible se basa en modelos preclínicos, lo que significa que las pruebas se realizaron fuera del cuerpo humano, ya sea en cultivos celulares o en animales.
Sin embargo, estos hallazgos responden a lo que muchas tradiciones populares ya sugerían: que la melena de león podría apoyar la función cerebral.
En la medicina tradicional asiática se la ha usado para mejorar la memoria y la claridad mental. Ahora la ciencia moderna está empezando a entender cómo estos efectos podrían ocurrir a nivel celular.
Además, algunos investigadores creen que los compuestos de este hongo podrían inspirar nuevos tratamientos para enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer, donde la pérdida de conexiones neuronales y la memoria son problemas centrales.
Cómo se podría usar la melena de león en el futuro
Si futuras investigaciones en personas confirman estos efectos, el hongo melena de león podría convertirse en parte de estrategias para:
- Proteger y fortalecer la memoria a medida que envejecemos;
- Complementar terapias para enfermedades neurodegenerativas;
- Apoyar la salud cerebral general mediante suplementos o alimentos funcionales.
Conclusión
El hongo Hericium erinaceus, conocido como melena de león, podría contener compuestos que estimulan el crecimiento de neuronas y mejoran la memoria. Investigadores australianos identificaron sustancias que fomentan la proyección y conexión de las células cerebrales, pasos fundamentales en los procesos de aprendizaje y memoria.
Aunque estas conclusiones aún deben verificarse en humanos. Representan un avance importante en la búsqueda de alimentos y compuestos naturales que favorezcan la salud del cerebro.
