El “Oxígeno negro” es un concepto emergente que está comenzando a desafiar algunas de las ideas más establecidas sobre el origen de la vida en la Tierra.
Este término hace referencia a la producción de oxígeno en ambientes oscuros y profundos del océano, donde la luz solar no puede penetrar. Durante mucho tiempo, se pensó que el oxígeno en la Tierra solo podía ser producido a través de la fotosíntesis, un proceso que requiere luz solar.
Sin embargo, el descubrimiento reciente de la producción de oxígeno en el fondo abisal sugiere que hay otros mecanismos en juego, lo que podría tener implicaciones significativas para nuestra comprensión de la biogénesis.
El descubrimiento del “Oxígeno negro”
El descubrimiento del “Oxígeno negro” se realizó durante una expedición científica en el fondo abisal del Océano Pacífico. Investigadores del estudio publicado en Nature Geoscience documentaron la existencia de nodos metálicos en el fondo marino que parecían producir oxígeno en ausencia de luz solar.
Este fenómeno se observó en zonas donde las condiciones de presión y temperatura son extremas, y la vida tal como la conocemos apenas puede subsistir. La producción de oxígeno en estas condiciones sugirió a los investigadores que podría haber procesos electroquímicos naturales, independientes de los organismos vivos, que estén generando oxígeno.
Cómo se descubrió el “Oxígeno negro”
El descubrimiento se realizó utilizando una combinación de tecnologías avanzadas, incluyendo vehículos operados a distancia (ROV), espectrometría de masas y análisis químicos in situ. Los investigadores inicialmente estaban interesados en estudiar la química de los nodos metálicos del fondo marino, pero rápidamente se dieron cuenta de que algo más estaba ocurriendo.
Detectaron niveles significativos de oxígeno en áreas donde no debería haber ningún proceso biológico que lo produzca. Este oxígeno “oscuro” parecía ser liberado por reacciones químicas inducidas por las condiciones únicas del entorno abisal, específicamente en la interacción entre el agua de mar y los metales presentes en estos nodos.
Implicaciones para las teorías sobre los orígenes de la vida
El descubrimiento del “Oxígeno negro” desafía la teoría tradicional de que la vida en la Tierra surgió exclusivamente en presencia de luz solar y a través de procesos fotosintéticos.
La producción de oxígeno en el fondo marino sugiere que las primeras formas de vida podrían haber existido en ambientes oscuros y profundos, dependiendo de la química abiótica para obtener oxígeno.
Esto cambia drásticamente nuestra perspectiva sobre la habitabilidad de ambientes extremos, no solo en la Tierra, sino también en otros cuerpos celestes, como las lunas heladas de Júpiter y Saturno, donde podrían existir ambientes similares bajo las capas de hielo.
La química del “Oxígeno negro”
El proceso químico detrás del “Oxígeno negro” no está completamente comprendido, pero se cree que involucra la reducción de metales presentes en los nodos abisales.
A diferencia de la fotosíntesis, que convierte dióxido de carbono y agua en oxígeno utilizando la energía del sol, este proceso parece depender de la energía química derivada de la interacción entre el agua de mar y los metales como el hierro y el manganeso.
Esta reacción electroquímica, facilitada por las condiciones extremas de presión y temperatura, podría estar generando pequeñas pero significativas cantidades de oxígeno en estos ambientes inhóspitos.
Por qué desafía las teorías actuales
La idea de que el oxígeno puede producirse en ausencia de luz solar y vida biológica es revolucionaria porque sugiere que las condiciones necesarias para la vida pueden ser más variadas de lo que se pensaba.
Si el oxígeno puede generarse de forma abiótica en el fondo del mar, entonces los planetas y lunas que carecen de luz solar directa podrían aún ser capaces de sustentar formas de vida.
Esto también plantea preguntas sobre cómo la vida pudo haber surgido en la Tierra hace miles de millones de años, en un tiempo en el que la atmósfera era muy diferente a la actual y la luz solar podría no haber sido un factor determinante.
Implicaciones astrobiológicas
Este descubrimiento tiene profundas implicaciones para la astrobiología, el estudio de la vida en el universo. Si el “Oxígeno negro” es un fenómeno común en el fondo de los océanos terrestres, podría serlo también en otros cuerpos celestes con condiciones similares.
Esto aumenta la probabilidad de encontrar vida en lugares donde antes no se creía posible, como las lunas Europa y Encelado, que se cree tienen océanos bajo su superficie helada.
Estos ambientes podrían estar generando oxígeno de manera similar, proporcionando el sustrato necesario para formas de vida que no dependen de la luz solar.
En conclusión
El descubrimiento del “Oxígeno negro” en el fondo marino representa un cambio de paradigma en nuestra comprensión de la biogénesis y la habitabilidad de ambientes extremos.
Este fenómeno desafía la noción de que la vida en la Tierra, y potencialmente en otros planetas, depende exclusivamente de la luz solar y la fotosíntesis.
A medida que se realicen más investigaciones, es probable que nuestra comprensión de este proceso y sus implicaciones continúe evolucionando, con consecuencias potenciales para la búsqueda de vida extraterrestre.
Referencia: Sweetman, A.K., Smith, A.J., de Jonge, D.S.W. et al. Evidence of dark oxygen production at the abyssal seafloor. Nat. Geosci. 17, 737–739 (2024).

buen artículo…