Los pulmones han sido reconocidos históricamente por su papel fundamental en el intercambio de gases, permitiendo la oxigenación de la sangre y la eliminación del dióxido de carbono. Sin embargo, un estudio científico ha revelado una sorprendente función adicional: los pulmones también participan de forma activa en la producción de componentes de la sangre.
Este descubrimiento está revolucionando la comprensión tradicional de la fisiología humana, al demostrar que la generación de ciertos elementos sanguíneos, como las plaquetas, no es exclusiva de la médula ósea. En este artículo exploramos los hallazgos más relevantes de esta investigación.
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El rol tradicional de la médula ósea
Hasta hace poco, la comunidad científica había sostenido de manera casi incuestionable que la producción de células sanguíneas residía casi por completo en la médula ósea, proceso conocido como hematopoyesis. En este proceso, las células madre hematopoyéticas se diferencian en múltiples líneas celulares que incluyen eritrocitos (glóbulos rojos), leucocitos (glóbulos blancos) y plaquetas. Estas últimas son fragmentos de células gigantes llamadas megacariocitos y cumplen un rol esencial en la coagulación y en la respuesta inmunitaria.
Durante décadas, los manuales de fisiología describieron que la mayoría de los megacariocitos se alojan en la médula ósea, donde liberan sus fragmentos celulares (las plaquetas) directamente a la circulación sanguínea. Sin embargo, el nuevo estudio revela que una parte significativa de este proceso tiene lugar en los pulmones, agregando así una nueva dimensión a la comprensión del sistema hematopoyético.
Producción de plaquetas en los pulmones
El estudio, publicado en la revista Nature, empleó técnicas de microscopía intravital (IVM) de alta resolución que permitieron observar, en tiempo real, cómo los megacariocitos viajan hasta los pulmones para liberar plaquetas. Según los hallazgos, casi la mitad de las plaquetas de ratones de laboratorio podrían producirse en el tejido pulmonar. Estas observaciones sugieren que el pulmón no es solamente un órgano de intercambio gaseoso, sino también un órgano con la capacidad de generar millones de plaquetas por hora.
Este resultado fue posible gracias a la combinación de métodos de imagen avanzados y la utilización de modelos genéticamente modificados que expresan marcadores fluorescentes en megacariocitos y plaquetas. De esta manera, los investigadores pudieron rastrear el trayecto de las células y visualizar, en directo, cómo los megacariocitos liberaban sus proplaquetas (precursores de plaquetas) dentro de los vasos capilares pulmonares.
Megacariocitos y proplaquetas en los pulmones
Los megacariocitos son células de gran tamaño que inicialmente se encuentran en la médula ósea. Parte de estos megacariocitos emigra desde el hueso hasta el pulmón, ingresando al torrente sanguíneo. Al pasar por la compleja y extensa red de capilares pulmonares, las fuerzas mecánicas facilitan la liberación de proplaquetas que, finalmente, se transforman en plaquetas completamente funcionales.
Este hallazgo inesperado dejó en evidencia que, además de la producción local en la médula ósea, los pulmones actúan como una especie de “bioreactor” donde los megacariocitos pueden fragmentarse eficientemente y así generar un volumen notable de plaquetas que circulan por todo el organismo.
Reservorio de células madre y potencial regenerativo
Además de demostrar la producción activa de plaquetas en el pulmón, el estudio reveló la presencia de progenitores hematopoyéticos en el tejido pulmonar. En experimentos realizados con ratones genéticamente modificados, se observaron células madre capaces de repoblar la médula ósea en situaciones de deficiencia o de estímulos específicos.
Esto sugiere que el pulmón actúa también como un depósito de células madre hematopoyéticas, representando un hallazgo de gran relevancia para el estudio de enfermedades hematológicas y el desarrollo de nuevas terapias.
En condiciones normales, estos progenitores permanecen en el pulmón sin intervenir de manera destacada en la regeneración de la médula ósea. No obstante, ante situaciones de emergencia, como la trombocitopenia (bajo conteo de plaquetas) o la pérdida de células madre, este reservorio se activa para compensar la producción sanguínea y apoyar la recuperación del organismo.
Aplicaciones médicas y futuras investigaciones
El conocimiento de que los pulmones participan en la hematopoyesis y pueden almacenar células madre ofrece diversas oportunidades para la medicina. Por un lado, entender los mecanismos que regulan la migración de megacariocitos hacia los pulmones podría abrir vías para nuevas estrategias terapéuticas dirigidas al control de la producción de plaquetas en pacientes con trastornos de la coagulación, como la trombocitopenia crónica.
Por otro lado, la evidencia de un reservorio de células madre sugiere la posibilidad de “reclutar” estas células para trasplantes o regeneración de la médula ósea en pacientes con enfermedades hematológicas graves. Esto resultaría especialmente relevante en trasplantes de médula ósea, ya que la modulación de las células madre residentes en los pulmones podría complementar o mejorar la reconstitución sanguínea post-trasplante.
Investigación en enfermedades pulmonares
Los hallazgos también podrían aportar información valiosa para la comprensión de enfermedades pulmonares crónicas en las que se ha observado un componente inflamatorio y una alteración en la producción de plaquetas y glóbulos blancos.
La presencia de megacariocitos y células madre en el pulmón podría influir en procesos inflamatorios, infecciosos o incluso en la fibrosis pulmonar, al actuar como fuente de factores de crecimiento y citoquinas proinflamatorias.
Asimismo, en el contexto de la investigación oncológica, esta nueva función de los pulmones podría tener implicaciones en la diseminación de células tumorales y en la formación de metástasis, ya que las plaquetas y los factores liberados por los megacariocitos desempeñan un rol significativo en el microambiente tumoral.
En conclusiones
El descubrimiento de que los pulmones también producen componentes sanguíneos, particularmente plaquetas, representa un giro paradigmático en la biología moderna. Durante décadas, la médula ósea ha sido considerada la sede casi exclusiva de la hematopoyesis, pero ahora sabemos que el pulmón tiene un papel más complejo que el de mero órgano respiratorio.
Estos hallazgos permiten vislumbrar futuras líneas de investigación y posibles innovaciones terapéuticas, enfocadas tanto en el tratamiento de enfermedades hematológicas como en el de patologías pulmonares crónicas.
- Lefrançais, E., Ortiz-Muñoz, G., Caudrillier, A., Et al. (2017). The lung is a site of platelet biogenesis and a reservoir for haematopoietic progenitors. Nature. DOI: 10.1038/nature21706
