Científicos de Corea del Sur y Estados Unidos han descubierto que una proteína llamada HMGB1 podría desempeñar un papel clave en el envejecimiento celular. El hallazgo fue publicado en la revista Metabolism: Clinical and Experimental.
Los científicos descubrieron que una forma especial de esta proteína, conocida como ReHMGB1, ayuda a que el envejecimiento se extienda de unas células a otras. Este hallazgo ofrece nuevas pistas sobre cómo frenar el desgaste de nuestro organismo.
¿Qué es la proteína HMGB1?
HMGB1 es una proteína que normalmente está dentro de las células, en el núcleo, donde ayuda a organizar el ADN. Sin embargo, cuando la célula está estresada o envejecida, HMGB1 puede salir al exterior. Fuera de la célula actúa como una señal que alerta al sistema inmune.
Lo interesante es que HMGB1 existe en diferentes formas químicas llamadas estados redox. Dependiendo de este estado, la proteína puede tener efectos distintos sobre las células. La investigación mostró que la forma reducida, llamada ReHMGB1, es la que impulsa el envejecimiento.
Cómo se hizo la investigación
Los científicos usaron varias estrategias para entender mejor a ReHMGB1:
- Pruebas en células humanas: colocaron distintas formas de HMGB1 en cultivos celulares para ver qué sucedía.
- Marcadores de envejecimiento: buscaron señales típicas de senescencia, como la presencia de proteínas llamadas p16 y p21.
- Estudios moleculares: analizaron el ARN y proteínas de las células para entender qué rutas se activaban.
- Ratones de laboratorio: inyectaron ReHMGB1 en ratones jóvenes y observaron si aparecían signos de envejecimiento en distintos órganos.
- Ensayos terapéuticos: bloquearon la acción de HMGB1 en ratones de mediana edad con lesiones musculares para comprobar si se regeneraban mejor.
De esta manera, lograron relacionar lo que pasaba en las células con efectos visibles en organismos completos.
Resultados principales del estudio
Los descubrimientos fueron muy claros:
- ReHMGB1 acelera el envejecimiento. Cuando se añadió a células sanas, estas comenzaron a comportarse como si fueran viejas.
- Propagación en el cuerpo. Ratones jóvenes tratados con ReHMGB1 mostraron signos de envejecimiento en varios tejidos, no solo en un lugar.
- Inflamación aumentada. ReHMGB1 activó rutas llamadas JAK/STAT y NF-κB, que están relacionadas con la inflamación crónica.
- Efecto contagioso. Las células tratadas con ReHMGB1 pasaron señales a células vecinas, que también comenzaron a envejecer.
- Bloqueo protector. Cuando los científicos redujeron HMGB1 en ratones, la inflamación bajó y los músculos lesionados se recuperaron mejor.
Estos resultados muestran que el envejecimiento puede transmitirse como una cadena de mensajes químicos dentro del cuerpo.
¿Por qué es importante este hallazgo?
El descubrimiento tiene gran relevancia porque señala a ReHMGB1 como un objetivo terapéutico. Si los médicos logran bloquear esta proteína en el futuro, podrían retrasar el envejecimiento y reducir enfermedades relacionadas con la edad.
Esto podría beneficiar a personas con:
- Fibrosis: endurecimiento de órganos por acumulación de tejido dañado.
- Artritis: inflamación dolorosa en las articulaciones.
- Diabetes tipo 2: enfermedad muy asociada con inflamación crónica.
- Debilidad muscular: pérdida de fuerza en adultos mayores.
En lugar de atacar cada enfermedad por separado, los investigadores proponen frenar el proceso raíz: la propagación de la senescencia.
Un futuro con terapias contra el envejecimiento
Aunque los resultados son prometedores, todavía faltan estudios en seres humanos. Por ahora, las pruebas solo se han hecho en células de laboratorio y en ratones. Sin embargo, los científicos creen que ReHMGB1 podría convertirse en un blanco clave para nuevos medicamentos.
La idea no es hacer que las personas vivan eternamente, sino mejorar su calidad de vida durante la vejez. Esto significa tener menos inflamación, más energía y mejor capacidad de regeneración en los tejidos.
Si se logra controlar a ReHMGB1, podríamos retrasar muchas enfermedades que hoy parecen inevitables con la edad.
Conclusión
El presente estudio mostró que la proteína ReHMGB1 juega un papel central en cómo se transmite el envejecimiento entre células y órganos.
La investigación, publicada en Metabolism: Clinical and Experimental, abre la puerta a nuevas terapias que frenen la inflamación y mejoren la reparación de tejidos.
Aunque falta camino por recorrer, la ciencia demuestra que el envejecimiento no depende únicamente del paso del tiempo. También está guiado por mensajes químicos que viajan dentro de nosotros y que, quizá, pronto podamos controlar.
De este modo, la humanidad se acerca a un objetivo antiguo: envejecer más despacio y vivir con más salud.
- Shin JW, et al. Propagation of senescent phenotypes by extracellular HMGB1 is dependent on its redox state. Metabolism. 2025 Jul;168:156259. doi: 10.1016/j.metabol.2025.156259. Epub 2025 Apr 4. PMID: 40189139.

Exelente
La clave está en el cronograma 17 y el proceso se activa en un gen especial y específico al sufrir alargamiento o acortamiento de los brazos del cromosoma
Muy interesante. ¡Gracias!
Excelente idea para controlar las inflamaciones en el cuerpo humano.