Los hoyuelos en la mejilla, comúnmente llamados “hoyuelos de la sonrisa”, son hendiduras o pequeños surcos que aparecen en las mejillas de algunas personas, sobre todo al sonreír. En muchos lugares del mundo, se consideran un rasgo físico atractivo y peculiar, asociado a la simpatía y a la juventud.
Sin embargo, desde la perspectiva científica, estos hoyuelos tienen un trasfondo anatómico y genético digno de estudio. En este artículo, exploraremos el porqué de su aparición, sus bases biológicas y qué factores determinan que algunas personas los tengan y otras no.
¿Qué son los hoyuelos en la mejilla?
Los hoyuelos se manifiestan como depresiones visibles en la piel. Se localizan principalmente en la región de las mejillas, cerca de las comisuras labiales. Pueden presentarse de forma unilateral (en una sola mejilla) o bilateral (en ambas).
Lo interesante es que, al sonreír o hacer ciertas expresiones faciales, estos hoyuelos se hacen mucho más notorios. Estudios como los publicados en el American Journal of Medical Genetics, describen cómo estos surcos pueden incluso cambiar con el paso del tiempo, llegando a atenuarse o desaparecer en la edad adulta.
Desde una perspectiva anatómica, son causados por variaciones en la estructura muscular de la cara, principalmente en el músculo cigomático mayor. Asimismo, elementos como la densidad de la grasa subcutánea pueden influir en su visibilidad, lo cual hace que, en algunas personas, los hoyuelos sean más profundos y marcados.
El papel del músculo cigomático mayor
El músculo cigomático mayor es el principal responsable de elevar las comisuras de la boca cuando sonreímos. Existen indicios de que, en quienes tienen hoyuelos, este músculo presenta una bifurcación o doble inserción. Esta disposición anatómica genera una especie de “tirón” en la piel, formando un surco o depresión notoria.
En la mayoría de los casos, el hoyuelo aparece justo donde la piel se une a esta porción muscular, creando un anclaje que, al contraerse, jala la dermis y forma la pequeña hendidura. Cabe señalar que esta variación no está ligada a ningún efecto adverso en la funcionalidad del rostro; simplemente se trata de una diferencia en la forma en que el músculo se inserta en los tejidos.
Genética e herencia
La evidencia científica sugiere que los hoyuelos pueden seguir un patrón de herencia autosómico dominante. Esto quiere decir que, si uno de los progenitores presenta el rasgo, existe una alta probabilidad de que sus descendientes también lo hereden. Sin embargo, la expresión puede variar mucho: hay personas con hoyuelos muy visibles y otras en las que apenas se distinguen.
Además, la penetrancia incompleta explica por qué, incluso dentro de la misma familia, algunos individuos poseen hoyuelos y otros no. Factores epigenéticos y ambientales también podrían incidir en la intensidad de la expresión del rasgo. Esto significa que, aunque exista una predisposición genética, la aparición efectiva del hoyuelo puede estar modulada por otros elementos biológicos y del entorno.
Frecuencia y distribución en distintas poblaciones
Estudios en Grecia
Una investigación a gran escala en Grecia, analizó a más de 28.000 niños y adolescentes de 7 a 15 años. Se encontró que el 13% presentaba hoyuelos, sin diferencias significativas entre sexos. Asimismo, el estudio mostró que la prevalencia de los hoyuelos podía incrementarse con la edad, probablemente debido a cambios en la grasa facial y en la tonificación muscular.
Estudios en la India
La prevalencia de los hoyuelos también ha sido objeto de estudios en la India. Allí, se observó una variación notable entre la frecuencia de hoyuelos unilaterales y bilaterales, y se analizaron aspectos relacionados con la posición exacta de los hoyuelos en la cara. El hallazgo principal fue que no siempre se corresponden con puntos anatómicos de referencia como la intersección de líneas trazadas desde el ángulo de la boca o el canto externo del ojo.
Estudios en Nigeria
Investigaciones recientes en población nigeriana apuntan a que la prevalencia de hoyuelos puede exceder el 50% en ciertos grupos étnicos, reforzando la teoría de la diversidad genética y de la influencia de factores culturales o de endogamia. Estos hallazgos sugieren que, en ciertos clanes o familias extensas, el rasgo podría perpetuarse con mayor intensidad.
Factores que influyen en la aparición
Edad y cambios faciales: Con la edad, la estructura de la piel y la cantidad de grasa subcutánea cambian. En la niñez, es común que los hoyuelos sean más evidentes, se atenúen en la adolescencia media y, en algunos casos, reaparezcan o se marquen más en la adultez tardía, debido al descenso del tejido graso y la disminución de la elasticidad cutánea.
Herencia genética: Como se mencionó, la predisposición genética es uno de los principales factores que determinan la formación de hoyuelos. Si bien no es una regla absoluta, tener uno o ambos padres con hoyuelos aumenta considerablemente la probabilidad de presentarlos.
Variaciones anatómicas: La manera en que el músculo cigomático mayor se inserta en la piel puede diferir entre personas y poblaciones. Esa inserción particular es lo que determina la aparición y profundidad del hoyuelo.
Distribución del tejido adiposo: Una capa de grasa subcutánea más delgada puede hacer más visibles los hoyuelos, mientras que una capa más gruesa puede atenuarlos u ocultarlos.
Mitos y realidades
- Todos los hoyuelos son hereditarios
Aunque la herencia desempeña un papel importante, se han documentado casos de personas con hoyuelos sin antecedentes familiares claros. Esto puede deberse a mutaciones espontáneas o a interacciones genéticas más complejas.
- Los hoyuelos siempre permanecen iguales a lo largo de la vida
La evidencia indica que no es así. Algunos niños nacen sin hoyuelos, pero éstos se vuelven visibles al crecer. En otros casos, los hoyuelos pueden hacerse menos notables con la edad o incluso llegar a desaparecer. Cambios en la grasa facial y la elasticidad de la piel influyen en esta variación.
- Los hoyuelos cumplen una función biológica esencial
No existen datos que respalden un papel funcional de los hoyuelos en la supervivencia o en algún proceso fisiológico crucial. Más bien, se trata de una particularidad anatómica que ha adquirido connotaciones estéticas en distintas culturas.
- Se pueden crear artificialmente sin riesgos
La dimpleplasty o cirugía para crear hoyuelos es un procedimiento que debe valorarse con precaución. Aunque se logra una depresión en la mejilla, la apariencia puede no ser idéntica a la de un hoyuelo natural y, como cualquier intervención quirúrgica, conlleva riesgos de infección o de cicatrización inadecuada.
Conclusión
Los hoyuelos en la mejilla son un rasgo anatómico que combina la genética, la musculatura facial y la distribución de grasa subcutánea. Lejos de ser solo un detalle estético, su estudio revela una compleja interacción de factores hereditarios y anatómicos. La variabilidad en su presencia, profundidad y bilateridad explica por qué no todas las personas que heredan el rasgo lo expresan de la misma forma.
Varios trabajos de investigación, han contribuido a comprender mejor la prevalencia y los mecanismos detrás de este fenómeno. Además, la alta incidencia en determinadas poblaciones, como se ha visto en Nigeria, demuestra la importancia de la genética y la posible influencia de la endogamia o la selección cultural.
- Nwolim, J. P., Ochai, J., Austin-Asomeji, I., Benwoke, W. I., & Wama, H. (2022). Anthropological Survey of Dimple among the Idoma & Other Indigenous Tribes of Benue State, Nigeria. Scholars Academic Journal of Biosciences. DOI: 10.36347/sajb.2022.v10i11.009
- Chalathadka, Mahabaleshwara, et al. “Evaluation of prevalence and morphology of dimple among population of Sullia taluk.” Journal of Cutaneous and Aesthetic Surgery 12.4 (2019): 227.
- Hans-Rudolf Wiedemann M.D. “Cheek dimples”. American Journal of Medical Genetics, July 1990.

Mis padres no tenían hoyuelos, más sin embargo Yo al sonreír o al hablar se me marcan 4 hoyuelos en las mejillas, 2 en cada lado y, si mi sonrisa es todavía con más fuerza hasta 6 hoyuelos marcados…
Mis padres no tenían hoyuelos, más sin embargo Yo al sonreír o al hablar se me marcan 4 hoyuelos en las mejillas, 2 en cada lado y, si mi sonrisa es todavía con más fuerza hasta 6 hoyuelos marcados…
Excelente