Trasplante de médula ósea joven para revitalizar el cerebro anciano…

Disfrutar de una larga vida es deseo de muchos. Sin embargo, el inexorable paso del tiempo comporta el deterioro no solo de órganos y tejidos, sino también de la función cognitiva. Pero ¿Y si la memoria y la capacidad de aprendizaje pudieran preservarse?

Según Helen S Goodridge y su equipo, del Instituto Médico Cedars-Sinaí de Los Ángeles, el trasplante de células de la médula ósea procedentes de animales jóvenes evitaría la pérdida de sinapsis neuronales en el cerebro de sus compañeros de avanzada edad.

En el estudio, publicado por la revista Communications Biology, ratones viejos, de 18 meses, recibieron una mezcla de células madre del tuétano de fémur y tibia de roedores de 4 meses de edad. Previamente, los científicos irradiaron a los animales receptores a fin de eliminar sus propias células y estudiar, así, cualquier alteración inducida por las «nuevas».

Después de 6 meses, la memoria espacial y de trabajo de los ancianos mejoró. Asimismo, aunque el trasplante no favoreció la formación de nuevas neuronas en la región del hipocampo, implicada en la formación de recuerdos y la función cognitiva, sí aumentó el número de conexiones sinápticas. Éstas desempeñan un papel clave en el rendimiento cerebral.

Las células microgliales, también conocidas como las defensas del cerebro, actúan ante cualquier amenaza que afecte a la estabilidad del sistema nervioso central. No obstante, si dicha acción inflamatoria perdura a lo largo del tiempo puede ocasionar el daño y la muerte neuronal. Moléculas como el ligando de la quimiocina CXC número 11 (CXCL11, por sus siglas en inglés) contribuyen a la sobreactivación microglial.

En el presente trabajo, los autores observaron que las células sanguíneas derivadas de la médula ósea joven redujeron los niveles de esta proteína y, en consecuencia, la hiperactividad de la microglía. Ello podría explicar la mejora cognitiva observada tras el trasplante, pues, en ratones jóvenes, la administración de CXCL11 indujo la muerte neuronal, a la vez que acentuó la respuesta inflamatoria de las células microgliales.

La restauración de la función cognitiva en ratones viejos mediante transferencia de sangre o plasma de ratones jóvenes se ha atribuido a la reducción del ligando de quimiocina 11 (CCL11) y de la microglobulina β2, que se cree que suprimen la neurogénesis en el cerebro envejecido. Sin embargo, el papel específico del sistema hematopoyético en este rejuvenecimiento no se ha definido y la importancia de la neurogénesis en ratones viejos no está clara. Aquí informamos que el trasplante de médula ósea joven para rejuvenecer el sistema hematopoyético conservó la función cognitiva en ratones receptores viejos, a pesar de la supresión inducida por la irradiación de la neurogénesis y sin reducir la β2-microglobulina. En cambio, el trasplante de médula ósea joven conservó las conexiones sinápticas y redujo la activación microglial en el hipocampo. Los niveles de CCL11 circulantes fueron más bajos en los receptores jóvenes de médula ósea, y la administración de CCL11 en ratones jóvenes tuvo el efecto opuesto, reduciendo las sinapsis y aumentando la activación microglial. En conclusión, la sangre joven o la médula ósea pueden representar una futura estrategia terapéutica para la enfermedad neurodegenerativa.

En ratones viejos, el trasplante de células de la médula ósea procedentes de animales de menor edad prevendría la muerte neuronal, a la vez que mejoraría la capacidad cognitiva.

Referencia: «Young bone marrow transplantation preserves learning and memory in old mice», de M. M. Das et al., en Communications Biology, 2(1), publicado el 20 de febrero de 2019.

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