Zoología

Las colibríes hembras se hacen pasar por machos para evitar el acoso.

Algunas colibríes jacobinas de cuello blanco modifican su plumaje para asemejarse a los colores que tienen los machos con el fin de sufrir menos agresiones.

Cuando la hembra pone un huevo, el colibrí macho que tuvo un rol igual de importante en la concepción de dicho huevo, prácticamente desaparece.

Cuando su polluelo nazca, solo la hembra lo alimentará con la comida regurgitada de su buche. Además, tienen que lidiar con un acoso constante de los machos.

Cuando las hembras de colores tenues visitan las flores para beber néctar, son perseguidas, picoteadas y embestidas por los machos agresivos de su especie, cuyas cabezas son de un color azul exuberante.

Pero algunas hembras jacobinas de cuello blanco que se encuentran desde México hasta Brasil, tienen un truco bajo las alas: en vez de adornarse con un plumaje verde, adquieren una ornamentación azul brillante y logran verse prácticamente idénticas a los colibríes machos.

Los científicos han descubierto que estos disfraces de machos evitan el acoso dirigido a las colibríes hembras de color verde, según un artículo publicado en la revista Current Biology.

Las imágenes de la izquierda y del centro muestran el plumaje de hembras adultas y machos adultos, respectivamente. La imagen de la derecha muestra un plumaje juvenil.

En 2015, para averiguar por qué las hembras jacobinas se asemejaban a los machos, el investigador Falk viajó al pueblo de Gamboa en Panamá, uno de los lugares predilectos de los colibríes.

Tras evaluar a 401 aves que visitaban los comederos colocados alrededor del pueblo y en un bosque cercano, Falk descubrió que más o menos el 28 por ciento de todas las hembras se asemejaban a los machos de cabeza azul.

En particular, todas las hembras jóvenes tenían el llamativo plumaje azul de los machos, mientras que la ornamentación se reducía al 20 por ciento de las hembras adultas.

Es decir, todas las jóvenes hembras lucían como machos, pero a medida que crecían, la mayoría cambiaba al tenue color verde.

El descubrimiento de las hembras juveniles parecidas a los machos no concuerda con la teoría de la selección sexual.

Si la selección sexual era lo que estaba en juego, Falk planteó la hipótesis de que entonces los colibríes machos preferirían a las hembras llamativas parecidas a los machos. Sin embargo, los machos tuvieron una clara preferencia por las hembras de color verde.

Además, los jacobinos, así como otras especies de aves, dirigieron con mayor frecuencia una agresión territorial hacia las hembras de color verde que hacia las hembras y machos de color azul, sin importar el sexo de la montura. Aún no saben la razón.

Mayor información: Jay J. Falk, Michael S. Webster,Dustin R. Rubenstein, et al. «Male-like ornamentation in female hummingbirds results from social harassment rather than sexual selection». Current Biology. Published: 26 August 2021.

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